Artículos de domingo (en lunes)

El fin de semana estuve de viaje, así que no tuve tiempo para poner Lecturas de Domingo. Lo único que pude aportar son los artículos que escribí salieron ayer publicados en Mercados y en elmundo.es

– «La reforma laboral no es suficiente» (para crear empleo). El tema de apertura de ayer en Mercados, hablando con patronales españoles de todo tipo. Piden menos impuestos, más flexibilidad y mejor formación

– «Gary Becker, el gran economista del comportamiento humano«. Una pieza en la web sobre el recientemente fallecido premio Nobel (aquí su obituario del martes pasado). Con enlaces a alguno de sus papers y libros en temas tan dispares como la legalización de las drogas, el suicidio, la formación de las familias o la discriminación.

– Y por último, la Crítica de Ideas, titulada «Mosqueteros japoneses«. Con algunas referencias a la economía del comportamiento y algunos ejemplos curiosos de su aplicación.

 

Gary Becker: 1930-2014

El pasado domingo, a los 83 años, falleció Gary Becker, uno de los economistas más influyentes del siglo XX y para muchos, uno de los científicos sociales más relevantes de los últimos 75 años.

En este post he recopilado algunos obituarios, recuerdos, comentarios y perfiles.

En español:

Pedro Schwartz en Expansión: «Gary Becker o el enfoque económico del comportamiento humano«.

Juan José Toribio en El País: «Gary Becker, primeros recuerdos«.

– En El Mundo, mi obituario: «Alma de la Escuela de Chicago.

Iván Werning en Foro Económico encabeza una serie de recuerdos y anécdotas de ex alumnos y compañeros hispanoparlantes, como Luis Garicano, Mariano Tommasi, Sebastián Edwards, Julio Elías, Daniel Gómez Gaviria, Esteban Rossi Hansberg, Francisco Buera, Constantino Hevia, Sergio Urzua, Rodrigo  Garcia-Verdu y Fernando Alvarez.

Asís Timermans en Libre Mercado: «Gary Becker: el individuo decide«.

Pablo Pardo, en elmundo.es, mucho más crítico y con un titular muy poco elegante, «¿Cuándo vale la pena suicidarse, profesor Becker?«.

José Carlos Rodríguez en Libre Mercado: «El economista de la frontera«. Realmente interesante.

Esteban Hernández en El Confidencial: «Estás con tu pareja porque te resulta más caro tener una mejor…«.

En inglés,– Seguir leyendo: http://www.libremercado.com/2014-05-05/asis-timermans-gary-becker-el-individuo-decide-71478/

Robert D. Hershey Jr. escribe el obituario de The New York Times: «Gary Becker, 83, Nobel Laureate, Dies; Applied Economics to Everyday Life«.

Justin Wolfers en The New York Times: «How Gary Becker Transformed the Social Sciences«.

Steven D: Levitt en el blog de Freakonomics habla del maestro y el compañero. Detalles de su día a día. De como imponía o cómo lo sustituyó cuando su hijo falleció. «Gary Becker, 1930-2014«.

Russ Roberts en Cafe Hayek: «Gary Becker, RIP«. Un relato cercano, con anécdotas de él como profesor y supervisor.

John Cassidy en 2010 en The New Yorker: «Interview with Gary Becker«. En donde el Nobel reconoce que el libre mercado no es perfecto, pero funciona bien. Y que la hipotésis de los mercados eficientes no es tan perfecta.

Tim Harford en Financial Times: «Gary Becker, US economist. 1930-2014«.

Noah Smith en Quarz: «Nobel economist Gary Becker showed that Mike Milken was history’s greatest feminist«.

Tyler Cowen en Marginal Revolution recopila alguno de sus papers más curiosos o relevantes. «Some neglected Gary Becker open access pieces«. Variados sin duda.

Catherine Rampell en The Washington Post: «Gary Becker, an economist who changed economics«.

Thomas Sowell en Town Hall: «Gary Becker (1930-2014)«.

Kieran Healey en Crooked Timber: «Gary Becker, an Appreciation by Michel Foucault«.

 

Lecturas de Domingo

David Brooks en el NYT: «Love Story«. Sobre Isaiah Berlin, Anna Akhmatova y las grandes ideas.

Anka Muhlstein en la New York Review of Books sobre Stefan Zweig y el triste fin del mundo de ayer. «His Exile Was Intolerable«.

Ronald Kelts en The New Yorker: «The Unmasking of “Japan’s Beethoven”. Mamoru Samuragochi, sordo, brillante, misterioso, se convirtió en una elebridad con su Symphony No. 1: Hiroshima. El problema es que ni era sordo, ni brillante ni.. músico. «La historia de un fraude.

– Fascinante. Lewis Dartnell en Scientific American «Rebooting Civilization: Survivors’ How-to Guide for Restoring Technology after the Apocalypse«. Necesito ese libro.

Tina Supuy en The Atlantic: «He Hunted Osama bin Laden, He Breaks Into Nuclear-Power Plants. The unlikely career of Dalton Fury«.

Patrick Radden Keefe en The New Yorker: «The Hunt for El Chapo. How the world’s most notorious drug lord was captured«. Larguísima y llena de detalles.

Willi Philipps en Roads and Kingdoms: «Going the Distance in North Korea«. Un extranjero corre la maratón más extraña del mundo, donde para ir al baño durante la carrera te puedes tener que desviar 50 metros y subir a un segundo piso.

Malcolm Moore en el Telegraph: «Young Chinese Maoists set up ‘hippy’ commune«. Filled with nostalgia for an era they never experienced, admirers of Chairman Mao have set up a commune where young Chinese can escape the pressures of capitalism. Vía Alfonso Romay

Livia Geshon en Aeon: «A libertarian utopia«. Libertarians are united by opposition to government, but when it comes to planning a new society they are deeply divided.

J. Dana Stuster en Foreign Affairs: «Meet the Houbara Bustard: the Rare, Oversized, War-on-Terror Chicken«. La sorprendente relación de los jeques con un pobre pájaro.

Jeff Wise: «What Really Happened Aboard Air France 447«. Two years after the Airbus 330 plunged into the Atlantic Ocean, Air France 447’s flight-data recorders finally turned up. The revelations from the pilot transcript paint a surprising picture of chaos in the cockpit, and confusion between the pilots that led to the crash.» Vía Manel Gozalbo.

Roger Pielke Jr en FiveThirtyEight: «Thoroughbreds Are Running as Fast as They Can«. Los humanos cada vez corren más deprisa. Bajan sus marcas, rompen récords. Sin embargo, los caballos no. El Derby de Kentucky, desde 1949, suele acabar en el mismo tiempo. Y el récord es de 1973. ¿Por qué?

Minoo Dinshaw en Review31: «Men of Letters: 100 Years of Hugh Trevor-Roper«.

El efecto Piketty

En elmundo.es, la Crítica de Ideas de la semana pasada: «El efecto Piketty. Igualdad, obras de arte y las paradojas del siglo XXI«.

El economista francés Thomas Piketty ha logrado algo insólito: colocar entre los más vendidos un libro titulado El capital en el siglo XXI, un ‘tocho’ de casi 700 páginas traducido al inglés sobre retorno de capital, crecimiento y desigualdad.

Es el libro del año del que todo el mundo habla a ambos lados del Atlántico, como lo fue antes ‘Por qué fracasan los países’, de Acemoglu y Robinson.

Leer más.

Remembering the past, pensando el futuro

– Estupendo el texto que dedica William Dalrymple a dos excepcionales viajeros y escritores: «Remembering Peter Matthiessen and Patrick Leigh Fermor«. Léanlo. Y a los autores. Y a Chatwin. Y lloren. De envidia y nostalgia.

– Magnífico aquí Daniel Gascón: «García Márquez: tristes tópicos«. Sobre literatura, estructuralismo, Lévi-Strauss y el gran mistificador.

– Terrible pero importante el debate que plantea Arcadi Espada en «Sus«. Un inesperado intercambio de óvulos fecundados entre dos de las cuatro parejas que se sometieron a un tratamiento de fecundación in vitro. Las vías que se abren son complejísimas. Vía Daniel Gascón.

– En la Sunday Boow Review del New York Times, Howard French reseña «The Tyranny of Expets. Economists, Dictators, and the Forgotten Rights of the Poor«, el último libro de Bill Easterly. Aquí la de Matt Ridley. Aquí Easterly picándose con un multimillonario: «Why Bill Gates Hates My Book«.

Lecturas de Domingo

– Kevin Sites en Aeon: «The Unforgiven«. When soldiers kill in war, the secret shame and guilt they bring back home can destroy them.

– Patrick Symmes: «Bonfire of the Humanities«. Un precioso viaje al corazón de Mali para descubrir a los salvadores de los tesoros de Tombuctú. Y mucho más.

– Michael J. Mooney: «What happened to Jai Alai?. Echoes of a dying game«. Hace décadas, el frontón de Miami estaba lleno cada día. Para entrar hacía falta traje y corbata, y las apuestas se multiplicaban. Hoy, los pocos jugadores que quedan resisten por las leyes del juego de Florida: para poder apostar, los casinos tienes que patrocinar actividades deportivas. Vía Beatriz Hoya, que lo ha rescatado del año pasado.

– Tony Doukopil en Slate: «The Last Golden Days of Marijuana Smuggling«. How my dad made millions during the height of Reagan’s drug war.

– Nicole Hanna-Jones: «Resegregation in the American South«.  Sixty years after Brown v. Board of Education, the schools in Tuscaloosa, Alabama, show how separate and unequal education is coming back. Vía Beatriz Hoya también. La historia de la ciudad y los cambios en la educación a través de tres generaciones de la misma familia. Una historía larguísima. Pero larga de verdad.

– Whitney Joiner: «The Gay Father I Never Knew«. Wondering what might have been had my father come out 22 years ago

– Entrevista a E. O. Wilson en la Harvard Gazette: «‘Search until you find a passion and go all out to excel in its expression’». Sobre hormigas, cultura y sociobiología.

-Evan Hughes en New Republic: «Karl Ove Knausgaard Became a Literary Sensation by Exposing His Every Secret. Readers love him for it. He hates himself. Una autobiografía salvaje de 3.600 páginas.

– Jeff Himmelman: «Peter Matthiessen’s Homegoing«. Novelist, CIA agent, a founder of The Paris Review, Zen master: Peter Matthiessen has had a full life.

– Lucas Sáez-Bravo nos cuenta en El Mundo la vida de Encarna Hernández, «La niña del gancho«, pionera del baloncesto en España.Y no se pierdan el vídeo.

– Robert Krulwich en la NPR: «The Power Of Poop: A Whale Story«. Vía María Popova.

Buen domingo a todos.

El capital en el siglo XXI

El pasado 10 marzo salió a la venta Capital in the Twenty-first Century, la versión en inglés del libro que publicó el año pasado Thomas Piketty, profesor de las Paris School of Economics.

Es el libro del año para los economistas, apenas eclipsado por el último de Martin Wolf. Yo lo tengo, pero todavía no he empezado. Son casi 700 páginas, de las cuales 75 de gráficos y tablas. El tema principal: desigualdad.

No voy a intentar resumirlo. Para eso tengo el trabajo de gente mucho más experta. He recopilado una buena cantidad de reseñas y comentarios. En su mayor parte, muy favorables. Otras, más críticas. Mi favorita, por ahora, la de Galbraith.

Cualquier aportación adicional es bienvenida.

Paul Krugman en The New York Review of Books: «Why We’re in a New Gilded Age«. Para Krugman, fan absoluto (truly superb book… that will change both the way we think about society and the way we do economics) la idea principal del libro no es que hayamos vuelto a los niveles de desigualdad de ingresos del siglo XIX (que también), sino que estamos también la senda perniciosa que lleva al «patrimonial capitalism», donde la economía no está controlada por individuos con talento, sino dinastías familiares. El final de la entusiasta reseña tiene menos que ver con el libro y más con los temas favoritos del Nobel.

Martin Wolf en Financial Times: «‘Capital in the Twenty-First Century’, by Thomas Piketty«. Muy a favor. Dice que es «un libro extraordinariamente importante». Destaca cuatro elementos (desde la claridad a los datos históricos que recopila, pasando por el ratio de ingresos/riqueza). Pero también admite que hay algunos puntos débiles, como no explicar por qué importa el aumento de la desigualdad.

– James K. Galbraith en Dissent: «Kapital for the Twenty-First Century?«. No es una crítica muy favorable, pero es mi favorita. No por la opinión, sino por el tipo de crítica, a los aspectos formales, al uso de las definiciones, las referencias a otros trabajos. La centra en tres puntos. Primero, la definición de capital de Piketty y el famoso ratio de riqueza/ingresos. La segunda, sobre los datos de desigualdad a través de impuestos que saca. La tercera, sobre las recomendaciones de política que el autor saca. Está realmente bien escrita y argumentada.

– Una lectura obligada es la reseña que publicó en octubre Branko Milanovic (la primera que leí), una de las grandes autoridades mundiales en desigualdad y pobreza. Es muy, muy favorable. «The return of \patrimonial capitalism: review of Thomas Piketty’s Capital in the 21st century«. Es un PDF de 21 páginas.

– En Free Exchange, blog de The Economist, Ryan Avent ha hecho una serie analizando el libro casi capítulo a capítulo en diferentes entradas desde finales de febrero. Introducción 1. Introducción 2. Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulos 3 y 4 Capítulos 5 y 6. Capítulos 7, 8 y 9. Capítulos 10, 11 y 12. Intenso. Favorable. Detallado. Quizás estamos ante las mejores entradas para entender bien, paso a paso, lo que defiende el autor.

Clive Crook, que fue subdirector de The Economist durante muchos años, escribe una columna muy crítica y agresiva en BloombergView: «The Most Important Book Ever Is All Wrong«. «There’s a persistent tension between the limits of the data he presents and the grandiosity of the conclusions he draws. At times this borders on schizophrenia».

También hay algunas en español.

Octavio Medina, early adopter siempre, en Politikon, busca un enfoque original: «El dueño de los robots (o le capitalisme sans travail)«. Señala que «Piketty parece tratar de igual manera dos observaciones completamente distintas. Primero, que el patrimonio tiende a concentrarse. Segundo, que el ratio de patrimonio sobre PIB tiende a aumentar también. Para Piketty son igual de preocupantes. Estoy de acuerdo en los peligros de la concentración, pero el segundo está muy abierto a debate».Y destaca que «La pregunta, pues, que Le capital au XXe siècle se deja en el tintero, y que a mí me parece clave, es cómo se gestionaría un mundo o sociedad dominado por el capital, de forma que se parezca más a lo que visionaba Keynes que a una distopía. O, en otras palabras ¿quién es el dueño de los robots?».

Antonio Quero reseñó el libro en Piedras de Papel hace un par de meses, antes de que saliera la versión inglesa y empezara la fiebre: «El capital en el siglo XXI«. Muy favorable, tanto a lo que cuenta como a lo que propone. «Le capital au XXIesiècle constituye una obra mayor no sólo por el amplísimo objeto de estudioque abarca y los múltiples frutos que otros investigadores podrán recoger del espectacular compendio de datos y análisis, sino por la lucidez y humildad con la que Piketty reconoce la pertenencia de la economía a las ciencias sociales y su deber de contribuir, desde la honradez intelectual, a enriquecer el debate democrático en aras de descubrir las políticas que producirán los resultados más acordes con los objetivos morales y sociales de una comunidad».

Manuel Bagues, en Nada es Gratis, hace un resumen de las principales ideas del libro. «El Capital en el siglo XXI«. Y en los comentarios hay un debate interesante.

Juan Ramón Rallo, en «¿Qué pasó con los superricos de 1987?«, y desde una perspectiva liberal en Voz Populi, habla de la «deliciosamente equivocada obra» de Piketty. Y reprocha «un salto lógico inadmisible: que la riqueza del estrato más rico de la sociedad haya crecido a una tasa de retorno anual media del 6,8% entre 1987 y 2010 no significa que las personas ricas de 1987 sean las mismas que las de 2010».

Jorge Galindo en Politikon: «Poder, capital, distribución y democracia«, comparando con Why Nations Fail.

– La estupenda Alicia González lo entrevistó hace unos días para El País: “Nunca ha habido tanta riqueza privada en el último siglo”.

– El propio Piketty explica sus conclusiones y hace una propuesta muy clara en esta tribuna del FT: «Save capitalism from the capitalists by taxing wealth«.

Nassi Taleb ha escrito un comentario sobre el tema titulado «On the Biases in the Estimation of Inequality Using Bracketed Quantile Contributions«. No entiendo nada de la parte numérica, pero básicamente advierte sobre la solidez, estadísticamente hablando, de algunos de los métodos usados por Pikletty: «In fat-tailed domains, sample measures of top centile contributions to wealth are biased, unstable estimators extremely sensitive to sample size; they tend vary over time merely from the increase of sample space, thus providing the illusion of structural changes in inequality. They are also inconsistent under aggregation».

Matt Yglesias, en Vox, hace una guía breve, sencilla y bastante útil para quienes andan más perdidos: «The short guide to Capital in the 21st Century«.

Brad Delong ha recogido en su blog algunas reflexiones sobre el libro. Bueno, sobre el libro o sobre asuntos relacionados. Hablamos de gente como Larry Summers, Tyan Avent, John Cassidy, etc.

Steven Pearlstein, en The Washington Post, también se rinde al economista francés: «Capital in the Twenty-first Century’ by Thomas Piketty«. «In its magisterial sweep and ambition, Piketty’s latest work, “Capital in the Twenty-first Century,” is clearly modeled after Marx’s “Das Kapital.” But where Marx’s research was spotty, Piketty’s is prodigious». Y lo que más le gusta, que Piketty tire de Honoré de Balzac, Jane Austen y Henry James. Eso sí. una crítica: es demasiado largo, demasiado repetitivo a ratos y se pierde en algunas divagaciones sobre inflación y eurocrisis. Por ello, cree que»como Marx, se habría visto beneficiado de haber tenido un editor con un boli más ‘afilado'».

– En The New York Times, Steve Erlanger le hace una entrevista reportajeada a Piketty: «Taking on Adam Smith (and Karl Marx)«. La parte más interesante es cuando critica la forma de trabajar de las universidades y explica por qué dejó el MIT: «Academic economics is so focused on getting the econometrics and the statistical interpolation technique correct, he said, “you don’t really think, you don’t dare to ask the big questions.” American economists too often narrow the questions they examine to those they can answer, “but sometimes the questions are not that interesting».

David C. Saha, en el blog del Bruegel, reseña varias reseñas también. por decirlo de alguna manera: «A Bleak picture of the future of capitalism«.

– Thomas Piketty paints a bleak picture of the future of capitalism | Read more at Bruegel http://www.bruegel.org/nc/blog/detail/article/1291-blogs-review-capital-in-the-twenty-first-century/#.UzwUE3Y5TkV.twitter
– Thomas Piketty paints a bleak picture of the future of capitalism | Read more at Bruegel http://www.bruegel.org/nc/blog/detail/article/1291-blogs-review-capital-in-the-twenty-first-century/#.UzwUE3Y5TkV.twitter»

– En Marginal Revolution, of course, hay chorrocientas referencias en las últimas semanas.

Marc Tracy, primo del traductor al inglés del libro, escribe en la New Republic sobre economía, pero también del impacto del economista. «The Economist Was a Rock Star Thomas Piketty isn’t just a brilliant economist; he’s a fantastic storyteller«.

Noah Smith en su blog: «R vs. g«. En realidad, no es una reseña del libro. EL post se centra en la relación entre retorno de capital y crecimiento, algo que también cubre bien Galbraith. Y lo hace comparándolo con el debate de la teoría de los robots (la tecnología reduce el valor del capital humano) vs la teoría de la globalización (al llegar 1973 hay mucho trabajador, pero poco capital).

Cuando deseábamos con todas nuestras fuerzas creer

Deseábamos tanto creer que todavía era posible vivir de las ideas, excepto cuando deseábamos con todas nuestras fuerzas creer que ya no era posible, pues entonces el fracaso, cuando lo consiguiéramos, ya no sería nuestro, ni provocado por la falta de disciplina o talento, ni por el hecho de que en el fondo no deseábamos las cosas con tanto empeño como pensábamos.

Lo cierto era que estábamos llegando rápidamente –y probablemente ya habíamos llegado- a esas edad en la que ya no tiene sentido hablar de “promesa”. Fue más o menos en esa época cuando le comenté a Max que, consiguiéramos lo que consiguiéramos, ya nadie diría: “Es tan joven…”.- Habíamos dejado atrás la precocidad.

–  Después de los 28, dije con tristeza, se te juzga por tus propios méritos.

– A no ser que mueras, me corrigió Max. Entonces todos dicen: “Era tan joven…”.

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Christopher R. Beha: «Qué fue de Sophie Wilder«. Libros del Asteroide, 2014, página 15

Cosecha de sangre

Lean la tribuna que escribió esta semana Alfonso Armada en ABC: «El brazo de una muchacha en Ruanda«. Soberbia. Veinte años después del genocidio, recuerda una imagen que lo persigue desde entonces. La del brazo de una chica en una pila de cadáveres. «Yo no dejé mi cámara, no me metí entre los cadáveres, no busqué su cara, no le tomé el pulso. Seguí tomando fotos, quizá mordiéndome los labios. ¿Mordiéndome los labios?».

Pero para poder entender, para de verdad comprender lo que significa, lean la crónica que Armada publicó sobre aquella misión con soldados italianos en abril de 1994. Lo hizo en El País con el título de «Cosecha de sangre en Gikoró» y es una de las piezas más terribles y escalofriantes que he leído nunca. También una de las mejores.

«Hay una monotonía de la muerte que congela los labios e idiotiza la sonrisa«.

Los dos artículos están incluidos en la recopilación que hice hace un par de días en este mismo blog.

Metafísica del ránking

El Gobierno español, a través de Marca España, intentará mejorar la posición del país en 40 de los principales ránkings internacionales. Es cierto que para estar arriba, con los primeros, seguramente hacen falta grandes reformas y un cambio de paradigma, pero quizás, ahora mismo, ocupamos posiciones inferiores a las que deberíamos por cuestiones de forma y no de fondo. Además, todo lo que sea mejorar, y si encima cuesta poco, está bien. ¿O no?

La Crítica de Ideas de esta semana se titula: «Metafísica del ránking: Doing Businness, ciencias sociales y la Ley de Campbell«.

Y os puede interesar. Porque como resumía esta semana el sociólogo Saturnino Martínez, «mejorar en rankings no es lo mismo que mejorar lo que se está midiendo, lo único que se mejora es el entrenamiento en superar el ranking»