Of the people, by the people, for the people

Four score and seven years ago our fathers brought forth on this continent, a new nation, conceived in Liberty, and dedicated to the proposition that all men are created equal.

Now we are engaged in a great civil war, testing whether that nation, or any nation so conceived and so dedicated, can long endure. We are met on a great battle-field of that war. We have come to dedicate a portion of that field, as a final resting place for those who here gave their lives that that nation might live. It is altogether fitting and proper that we should do this.

But, in a larger sense, we can not dedicate — we can not consecrate — we can not hallow — this ground. The brave men, living and dead, who struggled here, have consecrated it, far above our poor power to add or detract. The world will little note, nor long remember what we say here, but it can never forget what they did here. It is for us the living, rather, to be dedicated here to the unfinished work which they who fought here have thus far so nobly advanced. It is rather for us to be here dedicated to the great task remaining before us — that from these honored dead we take increased devotion to that cause for which they gave the last full measure of devotion — that we here highly resolve that these dead shall not have died in vain — that this nation, under God, shall have a new birth of freedom — and that government of the people, by the people, for the people, shall not perish from the earth.

Abraham Lincoln
November 19, 1863

El sueño del niño que quería ser Batman

 

Les voy a decir una cosa.

¿Puede una ciudad convertirse en otra de la noche a la mañana? Dices: claro, mira Madrid con la huelga de limpieza. No, ésa es la misma ciudad, pero sucia.

¿Puede una ciudad en otra que hasta ahora sólo existía en los cómic y las películas? La respuesta es “”, sí que puede cuando quien tiene la ilusión de que eso suceda es un niño de cinco años con leucemia. El chaval se llama Miles, vive en un pueblito de mil habitantes –Tulelake, en California- tiene los ojos claros, la cara muy redonda, y lo que más le gusta en el mundo…es Batman. Para él Batman es lo más. ¿Por qué? Pues vaya una pregunta, porque es un superhéroe de los buenos, buenos. A Miles le gustaría ser Batman, pero como no es billonario, no tiene batmóvil y no tiene en casa a Michael Caine, sus padres han tenido que buscar un poco de ayuda. Eh, la han encontrado.

El resto del editorial de Alsina, aquí.

Lecturas de Domingo

– Historión. Moni Basu: «The Girl Whose Rape Changed a Country«. En 1972, she was attacked at a rural police station, and her landmark case awakened India decades ago. But did she manage to love, have children, find happiness? New headlines about rape in my homeland set me on a journey to find her. Vía Beatriz Hoya.

– Esta es buenísima. «The Most Senseless Environmental Crime of the 20th Century«. Durante tres décadas los soviéticos masacraron a más de 200.000 ballenas sin dejar rastro.

– Una historia dura de Ariel Levy sobre trabajo, viajes y maternidad. «Thanksgiving in Mongolia». Adventure and heartbreak at the edge of the earth.

– «La triste historia de los últimos días de Gore Vidal«. Vía Eduardo Suárez.

– Y más de viajes. «To Walk the World«. Journalist Paul Salopek embarks on a seven-year global trek from Africa to Tierra Del Fuego, following in the footsteps of our restless forebears.

– Y más aún de viajes con buenas noticias: «On the Road Again: Patrick Leigh Fermor’s Memoir, Finished At Last«.

– Interesantísimo Mark Lilla. «Arendt & Eichmann: The New Truth«. El primero de dos artículos y muy crítico con ella. Víav Jesús Silva-Herzog Márquez.

– «Albert Camus, el moralista reticente«, de Tony Judt.

– «Herodotus, the Homer of European prose«, reseña de Edith Hall en el TLS.

– Tyler Cown y Asimov: «The Robots Are Here«. Not only are they taking our jobs—they’re harbingers of a new libertarian age.

– Y un perfil demoledor sobre Orson Scott Card: «Stranger in a Strange Land. Ender’s Game, its controversial author, and a very personal history«.

– Fascinante. «Oops, You Just Hired the Wrong Hitman«. La historia del agente Charles Hunt, falso sicario.

– Lean a Stephen Pelan sobre «Rodolfo Walsh and the Struggle for Argentina«. Jugador de ajedrez, descifrador del mensaje de la CIA que puso en alerta a Castro del asalto a Bahía de Cochona, oficial de inteligencia de los montoneros, artista y 37 años después de su muerte, una leyenda.

– Y para terminar, una tontona: «John Lewis Is The Most Patient And Polite Man On Twitter«.

Buen domingo a todos

Consejos (y collejas) para futuros periodistas

Tras ver la lista de Delia, algunas ideas rápidas.

– No estudies periodismo.

– Estudia. Mucho. Lo que sea (menos periodismo).

– Habla idiomas. Muchos. Los que sean.

– Conviértete un experto en algo. Mucho. En lo que sea.

– Aprende a escribir. No es fácil. Crees que sabes, pero no es verdad.

– Lee la prensa y escucha la radio. No, no lo haces.

– Eres el mejor de tu clase, pero tu nivel es insultantemente bajo. Haz algo al respecto. Rápido.

– Necesitas manejar con soltura conceptos básicos de estadística. Todavía no lo sabes, pero puede ser lo más importante para tu carrera, independientemente del periodismo que vayas a hacer.

– Comprueba todos y cada uno de los números que te cuentan, leas y escribas. Siempre. Sin excepción.

– Vuelve a comprobarlos.

– No, un “billion” no es un billón, son mil millones.

– Entra en Malaprensa, tira de archivos de los últimos 7 años y toma notas. En serio, hazlo.

– Acepta que un trabajo es sólo un trabajo. Hay otros.

– El periodismo está lleno de cabrones, de vagos, de jetas, de mentirosos, de vende-motos. Como cualquier otro trabajo. Hazte rápido a la idea y aprende a lidiar con ello.

– Hay gente buena y gente buenísima. La mayoría no trabajarán junto a ti ni en tu medio. Da igual, aprende de ellos.

– Ya no estás en el colegio. No eres el protagonista ni el sujeto pasivo. Nada gira a tu alrededor ni volverá a hacerlo. Si no aportas, vas a incordiar. Te tienen que enseñar, corregir, editar. No te pueden dejar solo y necesitas atención. Tienes que aprender lo más rápido posible. Si tienes suerte te ayudarán, pero si no, espabila. Si eres rápido y resuelves problemas, estarán encantados contigo.

– Cuando llegues a un medio, lo más importante es que cales a las personas. Al amable, al borde, al pesado, al listo. Al que te ayudará, al que te puteará, al que te ignorará. Tendrás que actuar de forma diferente con cada uno de ellos. Hazte rápido a la idea y aprende a lidiar con ello. Eres adulto.

– Interactúa, no te escondas en una esquina esperando a que te den algo.

– Las redes sociales son tu escaparate. What you show is what I get. Eres adulto.

– Las redes son un proxy increíble. Busca a los mejores y síguelos.

– No juzgues a nadie por el sitio en el que trabaja, sino por lo que hace y firma.

– “Dale una vuelta a eso” va a ser la frase que más escuches.

– Vas a estar rodeado de periodistas. Tus compañeros de facultad, tus amigos, tus compañeros. Somos un coñazo y sólo hablamos de nosotros.

– No te van a pagar mucho. Si es que te pagan.

– Si tienes suerte, te pagarán para que leas, aprendas, vayas a sitios, hables con gente y te enteres de cosas. Si tienes mala suerte, no te pagarán (o muy poco) para que escribas, locutes o edites. Sin ir a sitios o llamar a gente. Plagiando.

– En un medio, como en cualquier trabajo, hay que encontrar el equilibrio entre lo que te piden y lo que estás dispuesto a hacer. Con límites. Márcalos.

– Vas a sufrir presiones para que publiques o no publiques algo. De amigos, familiares, compañeros, jefes, jefazos, fuentes, rivales, enemigos, empresas, gobiernos. Hazte rápido a la idea y aprende a lidiar con ello.

– Los gobiernos,  las empresas, los bancos mienten y tienen intereses. Las ONG, los soñadores, las víctimas, los manifestantes, tus amigos, también. Hazte rápido a la idea y aprende a lidiar con ello.

–  No eres inmune, no eres objetivo, no eres imparcial. Eres humano. Pero puedes ser íntegro, honesto y profesional.

– Todo el mundo tiene que comer, pero cada uno decide qué está dispuesto a tragar por un salario.

– No culpes a otros por lo que has hecho. Eres adulto.

– Si lo firmas, asumes lo que pone. Siempre. Sin excepciones.

– La tentación de hacer trampa va a estar ahí. Es enorme. Y la mayoría de las veces no te pillarían. No lo hagas.

– Te pillarán.

– La vas a cagar. Muchas veces. Hazte rápido a la idea y aprende a lidiar con ello

– Reconócelo cuando pase y pide disculpas. Pronto y sin medias tintas. En serio, no pasa nada.

Pese a todo, el periodismo es mejor que trabajar.

Traficantes, piratas y Britney Spears en el Cuerno de África

A partir de esta semana ya no será necesario colgar la versión ampliada de la Crítica de Ideas en el blog, porque aparecerá el domingo por la mañana en elmundo.es. Una de las ventajas del cambio de piel.

La de esta semana se titula «Traficantes, piratas y Britney Spears en el Cuerno de África«. Y aborda el tema de los asaltos a barcos a raíz de un importante informe publicado esta semana por el Banco Mundial, la ONU y la Interpol.

Lecturas de Domingos

– Un texto larguísimo de Emily Bazelon (quizás de los más largos que he enlazado nunca) pero realmente bueno: «The Nazi Anatomists. How the corpses of Hitler’s victims are still haunting modern science—and American abortion politics«. Si bien la parte del riesgo de embarazo por violaciones es una parte muy pequeña de la historia.

– En Der Spiegel: «75 Years Later: How the World Shrugged Off Kristallnacht«.

– «La ‘buena causa’ de un fascista ruso«. De Pablo Veyrat en El Confidencial sobre los matones que persiguen a homosexuales, los humillan, graban y se hacen estrellas en las redes sociales.

– «Why Russia’s drinkers resist AA«. Cultura e historia. Sólo en Boston hay cuatro veces más reuniones de Alcohólicos Anónimos que en toda Rusia.

–  Miguel Mora: «Gitanos, el presagio de otras infamias«. Vía Alfonso Romay.

– Keshia Thomas: «The black teenager who saved a man with an SS tattoo«. En algo así como español, también: «La joven negra que salvó a un racista«.

– «Are Computers Making Society More Unequal?«. Entrevista a Tyler Cowen en The New Yorker. Vía Adolfo Gª Nombela.

– En The Economist: «Do different languages confer different personalities?»

– Esto me ha encantado, una crítica a la especialización y la división del trabajo.. si es entendida como sólo tener intereses en una cosa. Algo similar me dijo un gran profesor hace muchos años. El cerebro es como un músculo, y si no lo ejercitas, se atrofia.  «Master of many trades«. Our age reveres the specialist but humans are natural polymaths, at our best when we turn our minds to many things.

– Esto en el Washington Post es magnífico: «Portraits of War«. The camera became the critical tool in helping us understand the ravages of conflict. 10 fótografos de ahora y el pasado, sus imágenes, sus historias. Vía

– «The Would-Be Philosopher-King«. Un buen perfil de Michael Ignatieff.

– Una reportera pasa una semana con el actor. El resultado: «Daniel Radcliffe’s Next Trick Is to Make Harry Potter Disappear«.

Anand vs Carlsen

Hoy sábado ha empezado en Chennai el match entre el noruego Magnus Carlsen y el local Viswanathan Anand que nos dejará el nuevo campeón del mundo de la Fide.

El torneo se puede seguir en la web oficial. Las partidas, comentadas en directo, aquí. Hay muchas páginas especializadas que siguen el torneo. En español, con comentarios de grandes maestros, en Ajedrez 21 por ejemplo.

Carlsenm número uno del mundo y con ELO 2.880 es el máximo favorito. Para los expertos, los maestros y las casas de apuestas. Es 20 años más joven que Anand, está en forma, su ajedrez es moderno y su carrera va hacia arriba.

Pero en los enfrentamientos directos entre ambos (62), Anand, con 15 victorias, por 11 del noruego, sigue arriba.

Os dejo algunas lecturas de estos días.

– En El Mundo, paara público no especializado, Francisco Pascual: «En busca del nuevo Bobby Fischer«.

– Y hoy, en el mismo sitio, su entrevistas a Illescas: «La fuerza de Carlsen no la he visto desde Fischer«.

– En ABC, Federico Marín Bellón: «Anand-Carlsen: el mayor duelo desde Fischer«.

– Leontxo García en El País: «Anand-Carlsen: duelo entre genios«.

– En la prensa colombiana, una explicación sencilla con detalles para no iniciados: «Anand-Carlsen, duelo histórico de ajedrez«.

– Kasparov, en Business Insider, sobre por qué sería bueno para el ajedrez que ganara Carlsen: «A Win For Carlsen In The Upcoming World Championship Match Will Be A Huge Win For The Chess World»

– En The Guardian, el mes pasado. un largo perfil/entrevista recomendable: «Magnus Carlsen: grandmaster flash«.
– En el periódico inglés son muy de Carlsen. Esto de Nigel Short es de hace unos meses y ya lo enlacé: «Magnus Carlsen and the renaissance of chess«.

Progreso, hermenéutica, distopía

El numero 3 de papel de Jot Down estaba dedicado a Jules Verne. Me dejaron escribir. Y esto es lo que salió.

Progreso, hermenéutica, distopía

Releer es, intelectualmente, una de las decisiones más complicadas posibles. A Pío Baroja le gustaba decir que cuando uno se hace viejo prefiere volver a lo ya conocido antes que intentar descubrir algo nuevo. Quizás sea una cuestión de morriña, de comodidad o de costumbres. Pero siempre me pareció una declaración mucho más sincera la de García Márquez, cuando confesaba que él nunca relee sus propios libros porque le da miedo.

Hay veces que uno no está preparado siquiera para leer por primera vez. Ocurre si se intenta lidiar con los ‘Ensayos’ de Montaigne, o ‘El Quijote” o “El Paraíso perdido” demasiado pronto: no se entiende absolutamente nada, no se disfruta ni se guarda buen recuerdo. Por eso los intentos de aproximación a la literatura fracasan miserablemente en los colegios año tras año.

También ocurre lo contrario. Hay libros a los que tenemos que llegar cuanto antes, con urgencia, porque sin ellos lo que no se entiende bien es la vida. Pero hay otro tipo de textos, una tercera categoría que comprende especialmente novelas. Libros a los que irremediablemente volvemos en algún momento de nuestra madurez y para cuya relectura no estamos listos. No porque al enfrentarnos a ellos de nuevo no superen la prueba de la calidad, sino por todo lo contrario. Porque nos descubren, con vergüenza y admiración a partes iguales, que todo lo que pensamos en su momento, las certezas sobre las que edificamos nuestra primera cosmovisión del mundo, se tambalea sin remedio. Que los fundamentos epistemológicos de nuestra existencia son de mantequilla.

El artículo entero, en PDF, aquí.

 

 

La vida, la ética y Sartre

«No tengo ni idea de si el azar determina nuestras opiniones políticas. Pero lo que sí sé es que no escogemos por azar aquello que nos deshonra».

Lean hoy a Cuartango sobre Camus:

«No existe el amor a la vida sin desesperación. Lo escribió Albert Camus, un hombre que convirtió la búsqueda de la verdad en la única categoría absoluta de su existencia. Pero Camus cometió un error imperdonable: tener razón antes de tiempo. Han tenido que pasar más de 50 años de su fallecimiento para que la sociedad francesa reivindique el legado de un escritor que siempre fue extranjero en su patria».