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Publicaciones de la categoría: Periodismo

D-Day: el desembarco

06 viernes Jun 2014

Posted by suanzes in Historia, Obituario, Periodismo

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normandiadesembarco

– Ojo. Brutal esto del Telegraph. Están haciendo un en vivo del Dia D como si fuera hoy en tiempo real: «D-Day: June 6th 1944 as it happened«. Rolling timeline of the D-Day landings of 6th June 1944 updated hour by hour as events unfolded on the day.

-Delicioso. «D-Day: In the words of the BBC journalists«. Las crónicas radiofónicas del desembarco. Con los aviones, el ruido de fondo. Obligatorio.

– «June the Sixth«. Madre mía. El texto que apareció en la portada de The Economist en su edición del 10 de junio de 1944 es simplemente extraordinario. Qué retórica, qué lucidez. (y vaya elogio de Churchill, del de 1940, el que dijo «we shall fight on the seas and oceans, we shall fight with growing confidence and growing strength in the air . . . . whatever the cost may be, we shall fight on the beaches, we shall fight on the landing grounds, we shall fight in the fields and in the streets, we shall fight in the hills»).

– «AP was there, 1944: Allies win footholds in France«. Las crónicas de los enviados de AP a las playas de Normandía. Tenían dos docenas de reporteros y fotógrafos. Las primeras llegaron a las 09.32. y un minuto después estaban en los teletipos.

– «Ian Fyfe, Daily Mirror reporter who was the only journalist to die on D-Day«.

–  Ojo a este historión: «Manuel Otero, el único español que murió hace 70 años en el desembarco de Normandía«. Emigró a EE.UU y se alistó voluntario en el Ejercitó para conseguir la nacionalidad, pero tres días después Japón bombardeo Pearl Harbour.

– «How The Washington Post covered D-Day 70 years ago«.

– Y en este enlace se pueden ver las páginas que dedicó The New York Times a la cobertura del desembarco.

– «70 aniversario del desembarco de Normandía«. El podcast con el monólogo de hoy de Alsina es extraordinario. Qué sonidos.

– Alberto Rojas en El Mundo «‘¿Pero qué hace ese tipo con una cámara aquí?‘. El soldado Houston S. Riley, de la compañía Fox, y Robert Capa.

– Fernando Múgica también en El Mundo: «Robert Capa, el día D«.

– Marie Brenner en Vanity Fair: «Robert Capa’s Longest Day«.

– Moeh Atitar: «Historia de una fotografía: Taxi al infierno«.

-Portada de ABC el 7 de junio de 1944: «Ha comenzado la invasión de Europa«.

– Ojo a la portada de Il Corriere della Sera.

corriere

 

 

 

 

– Y la portada del Financial Times, siempre a lo importante:

portadaFT

———

bbcseaborne– Esto de la BBC: «How was the biggest ever seaborne invasion launched?«. The Allied commanders faced a formidable task. The lives of hundreds of thousands of men, and the freedom of millions would depend on them getting it right.

– «Five facts you may not know about the Normandy invasion«. El soldado más veterano tenía 56 años, artritis y no tenía que estar allí. Además, era hijo de un ex presidente de Estados Unidos. Y «10 things you didn’t know about the D-Day landings«. Genialidades como «On the morning of D-Day, the House of Commons debated whether office cleaners should no longer be called ‘charladies«.

– «Bill Millin, el gaitero que conquistó Normandía«. Obituario de 2010 en The Telegraph y estupenda historia.

– Y la misma, en The Economist, con épica: «Bill Millin«.

– Tres posts seguidos de Sinonevero: El día D, parte I. /El día D, parte II / El día D, parte III

La portada del Daily Mail de hoy es muy sentida

DailyMail

– Julio Martín Alarcón en La ventura de la Historia: «Desembarco en Normandía; Las playas de la victoria aliada«. También artículos de David Solar: «En Berlín lo supieron todo pero no entendieron nada» y «La resistencia en Francia comenzó a funcionar«.

– Una buenísima: «La batalla de la innovación en el desembarco de Normandía«. Investigadores de Dassault Systèmes han querido rendir homenaje a los ingenieros que hicieron posible la victoria de las tropas aliadas en la batalla más decisiva de la Segunda Guerra Mundial. Con viejos planos y fotografías y unos pocos restos, han reconstruido digitalmente desarrollos emblemáticos, como el puerto flotante Mulberry y el planeador silencioso Waco CG-4.

– Marc Bassets en El País: «La memoria menguante del Día D«.

– Guillermo Altares, también en El País, entrevista a Anthony Beevor,autor de «Día D. La batalla de Normandía».

– Un artículo en The New York Times: «Memories From Normandy«. Seventy years later, four veterans of the largest amphibious invasion in history recall their experiences.

– Una web interactiva canadiense, con la serie emitida en 2011. Extraordinaria, para disfrutar con mucha calma, pantalla completa, sonido al máximo y algo de tiempo libre. D-Day to Victory.

 

Y galerías de fotos:

Baltimore Sun: «World War II veterans and re-enactors gather in France for the 70th anniversary of D-Day«.

Libération: «Ciel, le D-Day, les sites du Débarquement vus d’avion«.

The Guardian: «D-day veterans return to Normandy – in pictures«.

ABC: «Normandía: el desembarco que cambió la historia«.

The Age: «70th anniversary D-Day commemorations«.

Time: «Before and After D-Day: Color Photos From England and France«.

El País: «El día D, entonces y ahora«.

En Slate Francia: «Les paysages du Débarquement en photos, en 1944 et aujourd’hui«.

WSJ: «D-Day Invasion: View From Above«.

This is colossal: «9,000 Fallen Soldiers Etched into the Sand on Normandy Beach to Commemorate Peace Day«.

Le Figaro: «Le film des évènements du débarquement«.

 

——————

Carne de gallina con la oración/discurso de Roosevelt para el Día D.

Franklin Roosevelt’s D-Day Prayer

lmighty God: Our sons, pride of our Nation, this day have set upon a mighty endeavor, a struggle to preserve our Republic, our religion, and our civilization, and to set free a suffering humanity.

Lead them straight and true; give strength to their arms, stoutness to their hearts, steadfastness in their faith.

They will need Thy blessings. Their road will be long and hard. For the enemy is strong. He may hurl back our forces. Success may not come with rushing speed, but we shall return again and again; and we know that by Thy grace, and by the righteousness of our cause, our sons will triumph.

They will be sore tried, by night and by day, without rest-until the victory is won. The darkness will be rent by noise and flame. Men’s souls will be shaken with the violences of war.

For these men are lately drawn from the ways of peace. They fight not for the lust of conquest. They fight to end conquest. They fight to liberate. They fight to let justice arise, and tolerance and good will among all Thy people. They yearn but for the end of battle, for their return to the haven of home.

Normandy1Some will never return. Embrace these, Father, and receive them, Thy heroic servants, into Thy kingdom.

And for us at home — fathers, mothers, children, wives, sisters, and brothers of brave men overseas — whose thoughts and prayers are ever with them–help us, Almighty God, to rededicate ourselves in renewed faith in Thee in this hour of great sacrifice.

Many people have urged that I call the Nation into a single day of special prayer. But because the road is long and the desire is great, I ask that our people devote themselves in a continuance of prayer. As we rise to each new day, and again when each day is spent, let words of prayer be on our lips, invoking Thy help to our efforts.

Give us strength, too — strength in our daily tasks, to redouble the contributions we make in the physical and the material support of our armed forces.

And let our hearts be stout, to wait out the long travail, to bear sorrows that may come, to impart our courage unto our sons wheresoever they may be.

And, O Lord, give us Faith. Give us Faith in Thee; Faith in our sons; Faith in each other; Faith in our united crusade. Let not the keenness of our spirit ever be dulled. Let not the impacts of temporary events, of temporal matters of but fleeting moment let not these deter us in our unconquerable purpose.

With Thy blessing, we shall prevail over the unholy forces of our enemy. Help us to conquer the apostles of greed and racial arrogancies. Lead us to the saving of our country, and with our sister Nations into a world unity that will spell a sure peace a peace invulnerable to the schemings of unworthy men. And a peace that will let all of men live in freedom, reaping the just rewards of their honest toil.

Thy will be done, Almighty God.

Amen

——

Vía @sinonevero @rsalaverria @mariaramirezNY @ampique @lhermoso_ @nanisimo @maydeuO @droblopuntoes @martarias @carloshortelano @Monsan_piolin  @allymaav

¿Excelgate en el libro del año?

23 viernes May 2014

Posted by suanzes in Economía, Periodismo

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Etiquetas

Economía, Excel, Piketty, Rogoff

FTcoverAtención al largo post que ha escrito Chris Giles, editor económico del Financial Times: «Data problems with Capital in the 21st Century«, porque va a dar mucho que hablar. Está incluso en la portada del sábado.

En él, Giles explica cómo ha buceado en el ya célebre libro de Thomas Piketty y ha encontrado algunos errores, fallos y cuestiones metodológicas muy graves. La primera comparación, como era inevitable, es con la del famoso error de excel de Rogoff y Reinhart y el 90%. Pero lo que se explica en el blog es mucho más serio y va más allá, pues podría llegar poner en cuestión la tesis del economista de moda.

Giles sostiene que hay errores de varios tipos:

«Fat fingers» (dedos gordos). Los menos graves. Por ejemplo, equivocarse al picar datos de otra fuente y poner en la hoja de cálculos los números de Suecia en 1908 cuando debería haber puesto los de 1920. Un despiste.

«Tweaks» (alteraciones). Por ejemplo, cuando hay cambios en ponderaciones o fórmulas de ajuste, pero no lo explica en los apéndices técnicos. O cuando para unos países se usan unos y para otros, uno diferente. Y esto es muy grave, porque sería maquillar intencionadamente los datos. «In the US data, Prof Piketty simply adds 2 percentage points to the top 1 per cent wealth share for his estimate of 1970, as you can see that in the screen grab below. The 1970 formula is also interesting as it relates the top 1 per cent wealth estimate in 1970 to the change in a different source’s wealth share of the top 0.1 per cent (column F). This odd assumption is not explained and is possibly a simple excel problem«. (negrita mía)

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Medias no ponderadas. Se queja Giles de que en algún caso no pondere el peso de la población de un país al hacer la media entre varios. Y eso ya es más serio.

Construcción de datos. Se queja el periodista no de la construcción de datos donde no había fuentes anteriores, que es normal, sino de la forma en la que los ha hecho y de que no explique el método.

Selección inexplicable de fechas. Cree Giles que, en algo tan complejo y donde la disponisbilidad de datos y fuentes es delicada, es perfectamente legítimo usar, por ejemplo, las cifras de 1908 como equivalentes de 1910 si no hay más. Pero no entiende por qué usa los datos de Suecia de 1935 para un fenómeno de 1930… disponiendo de los datos de 1930.

Inconsistencia en el uso de las definiciones. Lamenta que para la elaboración de series use datos de diferentes fuentes sin aclararlo. Sobre todo cuando crean un «bias».

Cherry-picking data sources. Quizás lo más delicado. «There is little consistency in the way that Prof. Piketty combines different data sources». Vamos, que usa en cada caso no las más apropiadas, sino las que más convienen a su tesis. Y como añade: «If the problems outlined above made trivial differences to Prof Piketty’s final results, there would be little need to worry. But, as this section shows, the combined result of all these problems is to make wealth concentration among the richest in the past 50 years rise artificially».

La conclusión de Giles es que, con todo sumado, las conclusiones de Piketty, y valga la redundancia, no se sostienen: «There is no obvious upward trend. The conclusions of Capital in the 21st century do not appear to be backed by the book’s own sources.»

Porque, por ejemplo en el caso de Reino Unido, lo que le sale «appears to be the result of swapping between data sources, not following the source notes, misinterpreting the more recent data and exaggerating increases in wealth inequality». Los datos que le salen a él sobre concentración de riqueza del 10% más rico son muy inferiores a los del francés. Él dice que nunca bajaron del 60%, pero a Giles le sale en torno al 50% y quizás más cerca incluso del 40%.

El diario llamó a Piketty para exponerle las críticas, y le ha publicado una respuesta: «Piketty response to FT data concerns«. Es una respuesta elegante y educada, pero que no responde a lo que se destaca, la verdad.

Dice que se alegra de que el FT use las tablas que ha colgado, porque están para eso. «I want to promote an open and transparent debate about these important and sensitive measurement issues (if there was anything to hide, any “fat finger problem”, why would I put everything on line?)». No entiendo la relación entre poner los datos y los posibles errores no intencionados.

Dice también, que en un campo como el suyo, con fuentes tan diversas y problemáticas, hay que hacer selecciones y ajustes. «I have tried in the context of this book to make the most justified choices and arbitrages about data sources and adjustments». Y señala que está seguro de que la base de datos irá mejorando en el tiempo. Y que de hecho, hay datos nuevos publicados que superan los suyos en algunos casos, pero que no estaban disponibles antes.

Cita, por ejemplo, un nuevo paper de Saez y Zucman y afirma que «As you can see by yourself, their results confirm and reinforce my own findings: the rise in top wealth shares in the US in recent decades has been even larger than what I show in my book».

Y concluye: «Of course, as I make clear in my book, wealth rankings published by magazines are far from being a perfectly reliable data source. But for the time being, this is what we have, and what we have suggests that the concentration of wealth at the top is rising pretty much everywhere. Of course, if the FT produces statistics and wealth rankings showing the opposite, I would be very interested to see these statistics, and I would be happy to change my conclusion!».

Es decir, ni una palabra sobre las críticas concretas del libro, los errores, la selección y las medias. Pero sospecho que el debate irá a más en los próximos días.

Las críticas concretas, a primera vista, parecen muy fuertes, y algunas indiscutibles. Que eso cambie la tesis central de Piketty no lo tengo claro. No aún. No digo que no, sino que es demasiada información y es algo que está por encima de mis capacidades.

Además, se concentran, por ahora, sólo en una de las partes del libro, la del aumento de la desigualdad en algunas zonas. No afectan a otras.

ACTUALIZACIÓN

Ya tenemos algunas reacciones. Krugman reconoce que hay «algunos errores claros» y que Piketty tendrá que explicarlos, pero estima que en realidad no importan mucho porque la tesis sigue siendo válida, ya que hay toneladas de evidencias de que la distribución de ingresos cada vez está más concentrada, y «It’s just not plausible that this increase in the concentration of income from capital doesn’t reflect a more or less comparable increase in the concentration of capital itself».

Es posible que Krugman tenga razón, pero no entiendo esa línea de defensa. El libro tiene errores, vale. Pero las conclusiones de todas formas están bien porque sabemos que es así por otras fuentes. Si fuera para el caso contrario, como con Rogoff, podrían el grito en el cielo. Si hay otras fuentes sin errores, y Giles lleva razón, habrá que usar esas y no El capital en el siglo XXI, ¿no?

Justin Wolfers, en The New York Times, hace una defensa, o al menos relativización, mejor: «A New Critique of Piketty Has Its Own Shortcomings«. Elogia el trabajo del FT buceando en los datos, pero señala que las conclusiones de Giles van demasiado lejos. Aplaude que hayan encontrado errores, pero indica que lo que el diario ve como enormes diferencias, no lo serían tanto. «While it’s quite natural for a journalist to emphasize the differences between his findings and those of a famous author, the most striking fact is how closely The F.T.’s analysis agrees with Mr. Piketty’s. Their preferred time series for the evolution of wealth inequality in the United States, Britain, France and Sweden are remarkably similar».

Y cree que «The FT does a nice job in raising specific concerns with specific data points. But in trying to put together its own series, the paper is at least as guilty as Mr. Piketty of making some pretty big assumptions about the comparability of quite different data sets».

Ryan Avent, en The Economist, toma partido también. Avent es el que hizo el resumen capítulo a capítulo del libro, y es bastante fan en líneas general. Su artículo se titula: «A Piketty problem?«. Y sostiene lo mismo que Krugman o Wolfers: las críticas son acertadas, pero las conclusiones, no.

«However, the analysis does not seem to support many of the allegations made by the FT, or the conclusion that the book’s argument is wrong».

Luego pasa a analizar, en cuatro categorías, los errores y críticas. Sobre las erratas no tiene mucho que aportar. Sobre si el cambio de números modifica la tesis, en cambio, sí: «For France and Sweden the picture is most clear: there are some differences in Mr Giles’s work and Mr Piketty’s but the trends are basically unchanged«. (negrita mía)

Además, y en todo caso, Avent cree que nada de lo destacado, incluyendo el caso británico, el más polémico, deslegitima el libro: «The fourth question is whether the book’s conclusions are called into question by Mr Giles’s analysis. If the work that has been presented by Mr Giles represents the full extent of the problems, then the answer is a definitive no, for three reasons. First, the book rests on much more than wealth-inequality figures. Second, the differences in the wealth-inequality figures are, with the exception of Britain, too minor to alter the picture. And third, as Mr Piketty notes in his response, Chapter 10 is not the only analysis of wealth inequality out there, and forthcoming work by other economists (some conclusions of which can be seen here) suggests that Mr Piketty’s figures actually understate the true extent of growth in the concentration of wealth».

Eso sí, como buen periodista de The Economist, pide prudencia y escribe: «However, given the questions that have been raised it would be inappropriate to say anything definitive».

Arde Roma

17 sábado May 2014

Posted by suanzes in Periodismo

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Arde Roma

Pocos espectáculos más fascinantes que la caída de un imperio. El incendio de Roma en la época de Nerón no sólo destruyó casi por completo la ciudad sino que marcó el inicio del declive de una superpotencia que todavía sobreviviría 400 años más.

La decadencia invita a meditar sobre la precaria condición humana: todo es perecedero y mudable, como Heráclito, la tragedia griega y los grandes profetas judíos proclamaron unos cuantos siglos antes del nacimiento de Cristo.

Ernst Jünger escribe que la decadencia forma parte de la esencia de las cosas. Nos ayuda a comprender las contradicciones y nos revela los aspectos oscuros y caóticos del poder. La decadencia es fuente de lucidez.

Resulta, por ello, apasionante contemplar las crecientes llamas en el imperio de Prisa, que ha empezado a arder por sus cuatro costados, como la Domus Aurea de Nerón, construida con paredes de láminas de oro.

Lo mismo que el poder de Roma se extendía por las costas del Mediterráneo desde Hispania a Asia Menor y Egipto, el imperio de Polanco llegó a dominar la prensa escrita, la radio, la televisión de pago, la producción audiovidual e incluso la distribución editorial.

Si Julio César desafío al Senado cruzando el río Rubicón con sus legiones, Polanco profirió su famosa amenaza -«no hay cojones…»- cuando el Gobierno de González amagó con no concederle una cadena de televisión privada.

La herencia de Polanco -como también le sucedió a César- se la disputan hoy unos herederos que carecen de su carisma y su grandeza. El futuro de Prisa es incierto tras la muerte de un patrón al que todos temían y respetaban.

Ab urbe condita Polanco mandaba más que nadie y ponía a los gobiernos a su servicio. Incluso Aznar sucumbió a su poder al propiciar la fusión digital que consolidó el monopolio de Sogecable en la televisión de pago. Pero las cosas han cambiado y el imperio de Polanco se enfrenta hoy a temibles enemigos: la sexta legión que se ha revelado contra el orden establecido.

El resultado de la pugna es incierto, pero por primera vez el ejército de Polanco se enfrenta con un enemigo que pone en peligro su hemegonía en el campo de la izquierda. Y lo que es peor: Prisa ha dado signos de debilidad en esta guerra al arremeter contra Jupiter, el Supremo Hacedor, que ha dejado de estar de su parte.

El espectáculo es fascinante: arde el imperio y las llamas se llevan la arrogancia y los privilegios de sus gobernantes, que creían estar al frente de un reino que iba a durar 1.000 años, como Roma.

Prisa no es una obra divina, es simplemente humana. Por eso, tiemblan sus muros, arden sus columnas y flaquean sus cimientos. Muchos lloraran como Jeremías el triste declive de un poder que traspasó todos los límites. Lamentándolo mucho por los magníficos profesionales que trabajan en aquella casa, yo disfruto con ese espectáculo de fuego y cenizas.

Pedro Gª Cuartango

El Mundo, 21-09-2007

 

Cosecha de sangre

13 domingo Abr 2014

Posted by suanzes in Historia, Periodismo

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Lean la tribuna que escribió esta semana Alfonso Armada en ABC: «El brazo de una muchacha en Ruanda«. Soberbia. Veinte años después del genocidio, recuerda una imagen que lo persigue desde entonces. La del brazo de una chica en una pila de cadáveres. «Yo no dejé mi cámara, no me metí entre los cadáveres, no busqué su cara, no le tomé el pulso. Seguí tomando fotos, quizá mordiéndome los labios. ¿Mordiéndome los labios?».

Pero para poder entender, para de verdad comprender lo que significa, lean la crónica que Armada publicó sobre aquella misión con soldados italianos en abril de 1994. Lo hizo en El País con el título de «Cosecha de sangre en Gikoró» y es una de las piezas más terribles y escalofriantes que he leído nunca. También una de las mejores.

«Hay una monotonía de la muerte que congela los labios e idiotiza la sonrisa«.

Los dos artículos están incluidos en la recopilación que hice hace un par de días en este mismo blog.

Ruanda: 1994-2014

07 lunes Abr 2014

Posted by suanzes in Historia, Internacional, Periodismo

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Ruanda

El 6 de abril de 1994, un misil derribó el avión de Juvenal Habyarimana, el presidente hutu de Ruanda. Ese mismo día comenzó el mayor genocidio desde la Segunda Guerra Mundial. Una obra planeada, deseada, salvaje. .Entre 800.000 y un millón de personas fueron asesinadas. La mayoría tutsis. La mayoría a cuchilladas, con machetes, azadas, palos. Medio millón de mujeres fueron violadas. Cientos de miles, heridos. Los refugiados, incontables.

Lo mínimo que podemos hacer es recordarlo. Honrar la memoria de los olvidados. Con sus palabras, sus testimonios, y los de los que allí estuvieron para contarlo.

Una web de referencia: Rwandan Stories. Vídeos, fotos, historias, recuerdos. Dolor. Completísima. En inglés.

– En El País, una galería de fotos durísimas. Varias de ellas de Gervasio Sánchez. «El genocidio de Ruanda«.

– Y en El Mundo, otra en blanco y negro: «20º aniversario del genocidio de Ruanda«.El 6 de abril de 1994, un misil derribó el avión del presidente de Ruanda, el hutu Juvénal Habyarimana. El asesinato fue la excusa que puso en marcha un genocidio que llevaba 20 años planificándose y que en solo tres meses se cobró 800.000 víctimas, la mayoría tutsis y hutus moderado

– Nacho Carretero en Jot Down: Ruanda, los 100 días de la barbarie.» «Llovía, claro. El horror cuida siempre los detalles. Dos mil quinientas personas eran conducidas a pie hacia un descampado por milicianos armados y bebidos…»

– Esta historia de Mark Doyle en la BBC es obligatoria, imprescindible, terrible. «A good man in Rwanda«. Twenty years ago, Rwanda descended into the madness of genocide. UN peacekeepers were stretched to breaking point – but one stood out, taking huge risks to save hundreds of lives. La historia del capitán Mbaye Diagne, un héroe.

– Desgarradora, valiente, dolorosa la tribuna de Alfonso Armada en ABC: «El brazo de una muchacha en Ruanda«. «Era un carrete en blanco y negro. Los muertos posan muy bien. Y había muchos».

– Para entenderla hay que leer también esto: «Cosecha de sangre en Gikoró«, es la crónica que el propio Alfonso Armada publicó en abril de 1994 en El País. Es acojonante. «Hay una monotonía de la muerte que congela los labios e idiotiza la sonrisa».

– Vicente Romero en El Mundo: «Ruanda, hace 20 años«. «El tufo pegajoso de la muerte impregnaba el aire en cada rincón de Ruanda. La vegetación y las ruinas ocultaban los cuerpos abandonados. Pero el viento extendía la macabra información de que por doquier se encontraban cadáveres sin sepultar. Su hedor se respiraba en todas partes desde el comienzo de las matanzas, extendiéndose a medida que avanzaba una guerra de exterminio, cruel como pocas, en la que no se hacía prisioneros y se ejecutaba a los heridos enemigos».

– Philip Gourevitch ha seleccionado algunos de los artículos que escribió sobre Ruanda en los 90. Y The New Yorker los ha dejado en abierto hasta el 4 de julio. «Letter from the Archive: The Genocide in Rwanda«.

– Ramón Lobo en El Periódico: «Ruanda, que nadie grite nunca más«.

– John Carlin, en El País, en 2003: «Leopold, el asesino«. «En el noveno aniversario del genocidio de Ruanda, las autoridades municipales de Nyamata dispusieron que uno de los asesinos confesos tuviera un día de permiso en la localidad para que reconociera allí sus crímenes y pidiera perdón. El encuentro se celebró en la iglesia católica local. Leopold, el preso en cuestión, había formado parte de una banda hutu que en 1994 asesinó, entre otras, a 3.000 personas que se refugiaron en esa iglesia».

– John Carlin, también en 2003: «El hombre que mató a su mujer«. Desgarradora historia de Marcelin, que tuvo que asesinar a su mujer para salvar a sus hijos. «Había pensado pedirle que me describiera aquellos últimos momentos de agonía antes de matarla, pero llega un momento -y éste lo es, sin ninguna duda- en el que hay que contener la curiosidad periodística, en el que hay que sopesar el impacto del reportaje que se va a escribir frente a los sentimientos de la persona a la que se está entrevistando».

– Alberto Rojas en El Mundo: «Las 8.000 polaroids de la vida«.

– Hernan Zinn está en Ruanda haciendo un documental junto a Jon Sistiaga. En su blog, estos días, lleva seis entradas sobre el genocidio. I, II, III, IV, V y VI.

– «Así contó ABC el genoicidio de Ruanda«. Con enlaces a las crónicas de entonces.

– Pamela Chen, en National Geographic, rescata las crónicas de AP de hace 20 años: «Revisiting the Rwandan Genocide: Origin Stories From The Associated Press».

– Esto, terrible, de Allan Thompson en 2009: «The father and daughter we let down«.

– Pieter Hugo y Susan Dominu en el NYT: Portraits of Reconciliation20 years after the genocide in Rwanda, reconciliation still happens one encounter at a time. Una galería de imágenes e historias de perdón y reconciliación 20 años después de lo impensable.

– Lauren Wolfe en The Atlantic: «How Rwandans Cope With the Horror of 1994«. La vida destrozada de Consolee Nishimwe. Es difícil imaginar tanto sufrimiento y dolor. Muerte, violación SIDA. Y aún así, su lema vital: «podía haber sido peor».

– Jean-Marie Katamali en The New York Times: «Following Orders in Rwanda«. Ella pudo salir del país en 1994. Abogada, en 1998 regresó. Y habiendo apenas 50 letrados para 140.000 acusados de genocidio, se puso a defender a asesinos. A los que mataron a los suyos. Con ellos reparó en el gran peligro de la ‘cultura’ local, uno que, advierte, no se ha eliminado: el de la cultura de la obediencia.

– Sobre la situación actual escribe Gemma Parellada en El País: «Ruanda, la reconciliación vigilada«.

– Uno de los puntos que trata Gemma es el de las mujeres en la política ruandesa. Las diputadas son casi el 65% del Parlamento. En Foreign Affairs, Swanee Hunt explica precisamente eso. «The Rise of Rwanda’s Women. Rebuilding and Reuniting a Nation«.

– Alberto Rojas y Raquél Villaécija: «Luces y sombras en las Mil Colinas» Es el país que más crece en África después de Ghana, con un desarrollo sin precedentes. La reconciliación es un hecho tangible, pero con un grave déficit democrático.

– Eduardo S. Molano, en ABC, nos cuenta el «Milagro económico tras el genocidio«, pero también trae la parte pesimista: «La polarización entre hutus y tutsis en Ruanda nunca fue tan seria como ahora«. Y cómo las víctimas llevan 20 años buscando justicia.

– Lean también a Richard Dowden, director de la Royal African Society: «Death and Identity in Rwanda«. «On the 20th anniversary of the Rwandan genocide people are talking again about ‘tribes’ in Africa. The Hutu ‘Tribe’, the Tutsi ‘Tribe’. But Hutus and Tutsis are not different tribes. That was the point. Tribally – ethnically – they are the same. They lived in the same space on the same hills. They speak the same language, have the same religion, and live within the same culture. The only difference is in appearance and, partly, in occupation».

– Dowden, que era el Editor para África de The Independent entonces, no ha olvidado. «Twenty years on, Rwanda still bears the scars of its genocide«.

– Peter Gwin en National Geographic: «Rwanda: The Art of Remembering and Forgetting«. Two decades after the genocide, Rwandans navigate the way forward».

Los enlaces los he visto a través de mucha gente. Sergio Maydeu Olivares, Agus Morales, Eduardo S. Molano, Alberto Rojas, Bárbara Ayuso y, sobre todo, Beatriz Hoya.

Periodistas y ratas

30 domingo Mar 2014

Posted by suanzes in Periodismo

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El pasado 16 de septiembre, el reportero Javier Espinosa y el fotógrafo (freelance) Ricardo García Vilanova fueron secuestrados  en el ‘checkpoint’ de Tal Abyad, en la provincia siria de Raqqa, muy cerca de la frontera turca.  Estaban intentando salir del país después de dos semanas informando. Ayer, 194 días después, fueron liberados. La alegría es indescriptible. Es felicidad pura.

Hace seis meses, mientras se aclaraba quiénes eran los secuestradores y qué querían, la familia pidió un silencio absoluto sobre el tema. El periódico y las instituciones lo respetaron. Y también el resto de medios, nacionales o internacionales, con una excepción: Periodista Digital.

El de Espinosa y García Vilanova era un secuestro ‘a voces’. Pasaron de enviar fotos y publicar crónicas cada día, a nada. Ni un tuit siquiera, teniendo en cuenta que Javier era bastante activo. El último lo mandó el 15 de septiembre. Este mundo no es tan grande como para ocultar la desaparición de dos pesos pesados de ese calibre. Cualquiera que mirara el timeline de Mónica Gª Prieto esos días vería como pedía inmediatamente a cualquiera que en Twitter hiciera una alusión al tema, por pequeña que fuera, que la retirara.

Si no se hizo, no fue por casualidad. Dentro del propio periódico, los que sabían que estaba secuestrado no eran muchos, porque la discreción fue muy grande.

Sin embargo, el 28 de septiembre, 12 días después de la captura, Periodista Digital vio la luz y publicó la noticia abriendo su web a cinco columnas: «Javier Espinosa secuestrado en Siria por fanáticos islámicos«.

Era sábado. Esa misma mañana, temprano, lo vimos y empezó una cadena de llamadas de la que no conozco todos los pormenores. Yo estaba al margen. Se llamó a Alfonso Rojo, director de el medio y durante muchos años corresponsal de guerra de El Mundo. Se le pidió que retirara la noticia porque ponía en riesgo la seguridad de los secuestrados. de Javier. De su ex compañero. Y aceptó. La retiró de la home de Periodista Digital y durante un rato la url no funcionó.

Pongo noticia en cursiva no porque no lo fuera, sino porque en realidad no lo tenían nada claro. Y menos, confirmado. «aunque el diario ‘El Mundo’  no ha hecho el mínimo comentario ni ha informado sobre ello, todo indica que -al igual que ha ocurrido con Marc Marginedas,  enviado especial de ‘El Periódico de Catalunya’– ha sido secuestrado en Siria por fanáticos islámicos».

«Todo indica».

Sin embargo, poco después, volvieron a ponerla. Tal cual, pero con un añadido: «Desde el diario de Pedrojota, uno de sus directores adjuntos se ha puesto en contacto con Periodista Digital, solicitando la retirada de la información, con el argumento de que su publicación puede afectar a las gestiones que se están haciendo para lograr la liberación de Javier Espinosa».

Es decir, que usaron la petición de retirada por parte del periódico como fuente para respaldar la noticia publicada sin seguridad. Como única fuente. Con un par.

Durante esa mañana siguieron las llamadas. Más peticiones para que retiraran la noticia, incluyendo alguna directa de la familia de Espinosa. Casi súplicas. Y la noticia fue subiendo y bajando de la home y de los servidores, sin criterio, de forma esquizofrénica. Hasta que al final optaron por mantenerla con los siguientes párrafos.

PD septiembre
No puedo expresar toda la rabia que me provoc(ó)a algo así. Más que indignación es ira.

«Al parecer, la empresa ha optado por la discreción absoluta y ha solicitado a otros medios, como la agencia France Press o el diario ‘El País‘, que no se publique nada al respecto».
«Al parecer». Eso es rigor. «Al parecer».

«En la redacción de Periodista Digital, tanto el director como los autores de la información -plenamente contrastada- han sopesado la solicitud de ‘El Mundo’  y tras quitar de portada la nota durante un rato, se ha llegado a la conclusión de que carece de sentido el silencio sobre un secuestro, que es conocido en la zona, coincide con el otros periodistas, cuyos nombres e identidades se han hecho públicos y cuya difusión en Google, Twitter y las redes sociales es inevitable e imposible ya de retirar. No se trata sólo de que el secuestro de uno de los mejores reporteros de guerra occidentales sea noticia relevante. En Periodista Digital  tenemos, además, la firme convicción de que no mantener en el secreto un hecho de estas características, contribuye mucho más a ayudar a resolverlo y a preservar la integridad del secuestrado, que ignorarlo o tratar de taparlo».

La parte terrible, la repugnante, es la última. «En Periodista Digital  tenemos, además, la firme convicción de que no mantener en el secreto un hecho de estas características, contribuye mucho más a ayudar a resolverlo y a preservar la integridad del secuestrado, que ignorarlo o tratar de taparlo».

El secuestro de dos españoles en Siria es noticia. Si además son reporteros y célebres, seguramente mucho más. Por eso ni yo, ni El Mundo ni ningún otro periodista, ni nadie, puede o podría reprocharle a Periodista Digital o a cualquier otro medio que lo publicaran. Ni se hizo.

Se le puede pedir (entre amigos, colegas, profesionales) un favor, como de hecho ocurrió. Con toda la prensa, nacional e internacional. No tenían por qué hacerlo, y de hecho hubo un largo y muy tenso debate al respecto. Es evidente que es corporativismo. Los medios publican (o deberían) lo que mucha gente no quiere que se publique. Y lo que se publica tienen consecuencias, muchas veces sobre la seguridad de otras personas. Baste recordar el caso de los cooperantes españoles secuestrados en África, por ejemplo.

Por eso, si alguien toma la decisión de publicar algo así, moralmente, éticamente, y sobre todo profesionalmente, no se le puede reprochar absolutamente nada, aunque duela, aunque irrite, aunque sea peligroso.

Sin embargo, lo que es del todo intolerable, respugnante, una bajeza, es presentarlo en los términos en los que se hizo. «tenemos, además, la firme convicción de que no mantener en el secreto un hecho de estas características, contribuye mucho más a ayudar a resolverlo y a preservar la integridad del secuestrado, que ignorarlo o tratar de taparlo».

La convicción. Unos tipos, desde un bajo de Madrid, a miles de km de Siria y sin tener la más remota idea de lo que ha ocurrido, las circunstancias, quiénes son los secuestradores, qué piden, qué quieren, qué buscan, dónde están, tienen la convicción, la firme convicción, de que su decisión de publicarlo ayuda a resolver el secuestro y a preservar la integridad del secuestrado.

Más que el medio que lleva 12 días con ello. Más que el Gobierno. Más que la familia. Más que los que están negociando y que han pedido, que han rogado, que se mantenga en silencio esos días.

No sólo saben más, sino que saben lo que es mejor. Qué asco más grande.

Podría decir más. Explicar con palabras lo que siento. Con nombres y apellidos. Pero mi abogado tiene la «firme convicción» de que hacerlo contribuiría a que me ganara una demanda.

En realidad, tampoco hace falta. Hace tiempo que la distinción entre periodistas y ratas quedó muy clara. Unos van al infierno para contarnos lo que pasa. Los otros, tienen firmes convicciones.

 

 

Adolfo Suárez: 1932-2014

24 lunes Mar 2014

Posted by suanzes in Historia, Periodismo

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AdolfoSuarez
Marisa Flórez (El País)

– Lucía Méndez escribe el obituario de El Mundo: «El gran seductor«.

– Juan Luis Cebrián en El País: «Un hombre de Estado frente a las bayonetas«.

– Soledad Gallego-Díaz en El País: «Adolfo Suárez, el político más solitario de la democracia«.

– Victoria Prego en El Mundo: «La Moncloa como destino«.

– Carlos Sánchez en El Confidencial: «Suárez, la muerte de un gigante«.

– Luis Ventoso en ABC: «Café y tabaco«. «En medio de ese polvorín le tocó bailar a un abogado de 43 años, un hombre simpático, abonado a la inteligencia emocional, que había sacado la carrera de Derecho a trompicones en Salamanca. Un hombre delgado, de buen corte de pelo y sonrisa resultona, habilísimo en la maniobra, limitado en sus conocimientos técnicos, pero bienintencionado y convencido casi a cualquier precio de que había que darle la vuelta al calcetín para dejar entrar el aire. Por entonces, el sillón presidencial era casi una silla eléctrica. La dieta de Suárez: insomnio, café y tabaco. Sin límites. Todo era una pequeña calamidad. Pero salió bien, porque había lo que estúpidamente se ha perdido: una enorme, inmarchitable, esperanza».

– Juan Francisco Fuentes en El Mundo: «Suárez y el Rey ¿amigos para siempre?«.

– Gregorio Morán en una entrevista en el Faro de Vigo: «Suárez era un hombre sin miedo, no lo acojonaba nadie«. Lara Hermoso ha recogido en su blog algunos fragmentos de Ambición y destino, la biografía de Morán, dedicados al momento de la dimisión.

– Íñigo Sáenz de Ugarte en Eldiario.es: «Suárez contra el rey: la otra historia de la Transición«.

– Fernando Vallespín en El País: «Todo lo que echamos en falta«.

– Jorge Galindo en Politikon «Suárez, nuestro traidor«.

– Javier Pérez Royo en El diario de Córdoba: «Tres presidentes en uno«.

– Charles Powell en ABC: «Adolfo Suárez y la búsqueda de un papel para España en el mundo«.

– José María Aznar en El Mundo: «Adolfo Suárez y nuestra libertad«.


EN LOS MEDIOS INTERNACIONALES

 

The New York Times: «Adolfo Suárez Dies at 81; First Elected Spanish Prime Minister After Franco«.

The Guardian (Paul Preston): «Adolfo Suárez obituary«.

Financial Times: «Spain’s first freely elected premier after Franco era dies at 81«.

Reuters: «Adolfo Suarez dies, steered Spain from post-Franco turmoil«.

Crónicas ucranianas

27 jueves Feb 2014

Posted by suanzes in Periodismo

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– «Seguiremos hasta la victoria total«. Los miembros de las tres grandes fuerzas de Maidán insisten en que no van a retirarse ni a aflojar.

– «El McDonald’s de Maidán, convertido en clínica psicológica«. Un grupo de médicos ocupa el local para atender a kos cientos de afectados por estrés postraumático en Kiev.

– «Una noche en Maidán«. La madrugada en la Plaza de la Independencia tiene un ritmo y un sonido diferentes.

– «El primeramanecer sin el tirano«. Centenares de personas ocupan el Palacio Presidencial sin derramar una gota de sangre. Entran también en la opulenta residencia del ex presidente Victor Yanukovich.

– «Los que no temen a la muerte«. Botas, rodilleras, coderas, un chaleco ‘acorazado’, espinilleras en los antebrazos, guantes, máscara y un casco. Militar, de moto, de ‘skate’, de fútbol americano. Cualquiera que pueda soportar una pedrada o un golpe. Y, sobre todo, un bate de béisbol, un trozo de tubería, un palo o una llave inglesa gigante como arma. El uniforme de ‘combate’ en las barricadas de Kiev es absolutamente imprescindible. Es, junto al valor, el único elemento que unifica a las cientos de personas que cada noche ocupan posiciones frente a las fuerzas policiales.

– «Hotel de noche, morgue de día«. Durante meses, el Hotel Ucrania, que se alza imponente presidiendo la Plaza de la Independencia de Kiev, ha sido el hogar de periodistas y visitantes extranjeros. Desde su puerta, sobre la colina, varios metros por encima de los miles de manifestantes atrincherados desde finales del año pasado, es donde las televisiones hacían las conexiones en directo y desde donde se vio fuego y sangre en la mañana del jueves. En la recepción cuelga, literalmente, el cartel de «lleno». Pero desde este jueves, también, el Hotel Ucrania es un hospital de campaña improvisado y eficiente y una morgue impensable y desoladora.

—

El jueves por la noche entré con Alsina en La Brújula. Fue el día más sangriento y traumático.

Y el viernes, también.

Y el domingo, una larga tertulia en Politikon sobre Ucrania.

—

En el canal de youtube, unos cuantos vídeos.

‘Churnalism’ y millonarios digitales

29 miércoles Ene 2014

Posted by suanzes in Periodismo

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En los últimos meses el mercado de los medios de comunicación se ha  movido mucho. Al menos en Estados Unidos. Nate Silver dejó el NYT para montar un proyecto con mucho peso cuantitativo en ESPN. El Times trata de reemplazarlo con un Dream Team de periodistas, economistas, historiadores e infografistas.

Ezra Klein deja el Washington Post y el influyente Wonkblog que allí creó y ficha por VOX (no, ee VOX no, otro). El Times ficha a un periodista del WaPo. El Post replica llevándose como columnista a Catherin Rampell.

Kara Swisher y Walt Mossberg dejaron el Wall Street Journal para lanzar un nuevo sitio bajo el paraguas de NBC Universal. David Pogue, célebre columnista tecnológico del New York Times, fichó por Yahoo. Y Glenn Greenwald, que no era exactamente periodista, apuesta por First Look Media, un proyecto no muy definido financiado por Pierre Omidyar, fundador de eBay.

Hemos leído cientos de análisis. Aquí van unos cuantos de estos días con enfoques interesantes.

– Churnalism. Una interesante aproximación de Ryan Avent al fenómeno de contrataciones, fichajes y nacimiento de nuevos medios de comunicación en EEUU. Desde un prisma económico, analizando mercados laborales, equilibrios y situaciones subóptimas.

– David Carr, del NYT: «As I Was Saying About Web Journalism … a Bubble, or a Lasting Business?«. Un repaso a diferentes publicaciones, modelos y opiniones de gente del sector.

– George Packer, en The New Yorker, dando unos cuantos palos a los nuevos listos de la clase: «Telling Stories About the Future of Journalism«. Por cierto, y aunque comparto parte de su recelo, esto es lo que pensaba Packer en 2004: «The Revolution Will Not Be Blogged«.

– Ojo al post de la Defensora del Lector del NYT: «‘Just the Facts, Ma’am’ No More«. Sobre la falta de noticias puras en la portada del papel, una queja de los propios lectores del diario.

– Para España, Gumersindo Lafuente el mes pasado: «Periodista busca millonario digital«.

– Y un mapa buenísimo sobre el periodismo. O algo así.

Desigualdad y suma cero

21 martes Ene 2014

Posted by suanzes in Economía, Periodismo

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En elmundo.es, Desigualdad y suma cero. Una reflexión crítica sobre los datos del último informe de Oxfam Intermón.

Y en el periódico de hoy martes, el artículo con las afirmaciones de la ONG, de la OIT y de la vicepresidenta del Gobierno.

ACTUALIZACIÓN

Josu Mezo ha recopilado algunos artículos críticos con las cifras del Informe. Y otros… no tanto. «Pobres y ricos en España y en el mundo«.

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