Lecturas de Domingo

– «Stanislav Petrov: The man who thirty years ago, on 26 September 1983, may have saved the world«. Su ordenador le dijo que EEUU había empezado la Tercera Guerra Mundial, pero él se quedó congelado por el miedo, no dio parte, y evitó una catástrofe.

– Larguísima y obligatoria. «The Tiger Cure«. Crónica en primera persona de las curas para la homosexualidad desde los años 70 y una peculiar relación del autor con  prostitutas «conversoras».

– Dexter Filkins: «The Shadow Commander«. Unperfil de Qassem Suleimani «the Iranian operative who has been reshaping the Middle East. Now he’s directing Assad’s war in Syria». Larguísimo, 11 páginas.

– «Return of the Lion: Former Warlord Preps for Western Withdrawal«. Una entrevista a Ismail Khan, de señor de la guerra a ministro de energía de Afganistán.

– «How we survived terror at Nairobi’s Westgate mall«, relato de dos supervivientes.

– Nicolas Pelham: «Libya: In Search of a Strongman«.

– «One Man’s Epic Quest to Visit Every Former Slave Dwelling in the United States«. Joseph McGill, a descendant of slaves, has devoted his life to ensuring the preservation of these historic sites

– John Tierney: «The Rational Choices of Crack Addicts«. Vía Angel Martín Oro.

– «Can a Gay, Catholic Leftist Actually Squelch Corruption in Sicily?«. La vida de Rosario Crocetta. Muy largo.

– Maria Popova: «Art, Science, and Butterfly Metamorphosis: How a 17th-Century Woman Laid the Foundations of Modern Entomology«.

– «Inside America’s Great Romance With Norman Rockwell«.

– «Confessions of a Sociopath: A Life Spent Hiding in Plain Sight«.

– Thomas Nagel: «The Core of ‘Mind and Cosmos’».

– «Why You Should Never Kiss a Pig«. Una entrevista con el Nobel Peter Doherty sobre pájaros, virus, enfermedades, cambio climático y otras cosas.

– «How To Tell If You Are In A Haruki Murakami Novel«.

– «We Like You So Much and Want to Know You Better«. Un experimento de ficción de Dave Eggers en el Magazine del NYT de hoy.

– Y para acabar, mi Crítica de Ideas de hoy en El Mundo: «Homo Economicus: razón, evolución y el factor Homer Simpson«

Homo Economicus: razón, evolución y el factor Homer Simpson

homoeconomicusLa economía neoclásica tiene muy presente el concepto de homo economicus, una especie de tipo ideal weberiano según el cual el ser humano se comporta de forma racional, tratando de maximizar su bienestar mediante el uso apropiado de la información disponible.

La idea ha sido criticada (PDF), distorsionada y parodiada con el paso del tiempo.Y a menudo se ha confundido al homo oeconomicus con el homo stramineus por razones como: «malicious intent, ignorance and an attempt to avoid the tautological model of behaviour» (PDF).

Aunque se puede remontar por lo menos hasta a Adam Smith, la primera referencia literal a la expresión aparece en los Principii di Economia Pura de Maffeo Pantaleoni, de 1889. Eso sí, del concepto economicus a secas ya se hablaba 70 años antes, según ha rasteado Edward J. O’Boyl en The Origins of Homo Economicus. A note (PDF).

Hace unos días, Tania Singer, directora del Department of Social Neuroscience del Max Planck Institute for Human Cognitive and Brain Sciences,
afirmó en una tribuna titulada Más allá del Homo Economicus que «aunque la búsqueda del interés personal puede ser ventajosa en ciertos contextos, no es la única, y ni siquiera es la principal motivadora del comportamiento humano, y es más, no propicia la superación de las cuestiones globales más apremiantes».

Y por ello, sigue, «es tiempo de reemplazar el marco conceptual del homo economicus con un modelo que refleje la capacidad del ser humano de demostrar un comportamiento altruista y prosocial. Al poner de manifiesto oportunidades para la cooperación humana, dicho marco conceptual proporcionaría un fundamento útil para que los sistemas políticos y económicos tengan éxito en donde los arreglos existentes han fracasado».

Fernando Esteve, profesor de Teoría Económica en la Universidad Autónoma de Madrid, escribía también recientemente en El País sobre Hombres (poco) económico, recopilando «auténticas joyas del comportamiento antieconómico que suscitan a la vez reflexión y maravilla por su belleza».

Samuel Bowles, un economista original y creativo, hace ya más de una década, propuso, dentro del campo de la behavioural science, un término y un approach diferente: homo reciprocans, que «produce y toma decisiones económicas anteponiendo el bien colectivo al interés individual».

Otros investigadores respaldan sus tesis: Homo Reciprocans: Survey Evidence on Prevalence, Behavior and Success (PDF). Y detallan debilidades y fortalezas (PDF).

Hay quien cree que la evolución va en contra del homo economicus. O que éste es, puede ser, simplemente, un «idiota». Richard Thaler pronosticó hace 15 años, en un texto muy estimulante, que se produciría una curiosa evolución From Homo Economicus to Homo Sapiens (PDF). Levitt y List también hablan de la evolución, pero desde otro punto de vista.

Pero Jason Shogren, de la University of Wyoming, va mucho más allá y sugiere que «trade and specialisation are the reasons Homo sapiens displaced previous members of the genus, such as Homo neanderthalensis (Neanderthal man), and emerged triumphant as the only species of humanity». Poniendo a la economía y al homo economicus como elemento clave en el proceso evolutivo.

Anatole Kaletsky escribió un célebre artículo sobre el fracaso de la profesión económica titulado Goodbye, homo economicus, en el que decía que bajo los estándares de hoy, ni Smith, ni Ricardo serían considerados economistas ni aceptados en ninguna universidad. También anuncian el fin de la racionalidad ¿individual? en el Derecho. Y el paso From homo economicus to homo corporativus: (A neglected critique of neoclassical economics). O la necesidad de que G.H Mead aporte claridad.

En todo caso, recordemos de la mano de Josep Persky (PDF) que llevamos por lo menos 75 años anunciando la muerte del paradigma la racionalidad, y de una forma u otra, ahí sigue.

homer_simpson_crayonLo mejor, quizás, sea ampliar los enfoques. Un paper de Deutsche Bank se preguntaba a mitad de la crisis si deberíamos hablar de Homo economicus – or more like Homer Simpson?

Ojo que no se trata sólo de una  parodia, el texto está lleno de referencias académicas de lo más interesantes a Pinker, Veblen, Smith, Shiller, Tversy, Khaneman, etc. De hecho, la idea viene del propio Thaler de nuevo (PDF).

Eso sí, la del banco alemán no es ni mucho menos la única analogía con el simpático ser amarillo: Del Homo Economicus al Homer Economicus.

O en Dr Spock or Homer Simpson? O aquí también.

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Este post es una versión alargada y editada de la Crítica de Ideas publicada hoy domingo en Mercados, el suplemento económico del diario El Mundo.

La CNMC y la independencia

Una de las noticias de ayer fue el caso De Guindos. Beatriz y no Luis. «La sobrina de Guindos dimite horas después de ser elegida directora de Competencia«.

En El Mundo, Carlos Segovia cuenta lo ocurrido: «El cabreo del tío y el adiós de la sobrina«. Y lo comenta en su blog: «Cuando ser sobrina del ministro perjudica«.

Algunas opiniones sobre el tema y la formación de la CNMC en general.

Jesús Alfaro durísimo: «Carta a Álvaro Nadal con copia a Beatriz de Guindos«.

«Ya lo habéis conseguido”. No solo os habéis cargado las instituciones del país para muchos años sino que habéis logrado que las personas decentes y competentes no quieran ser nombradas para nada».

Jesús Fernández-Villaverde en Nada es Gratis: «Controles y Contrapesos«.

«Una relación de parentesco tan directa como la de Beatriz de Guindos o la de Micaela Arias (hija del ministro Miguel Arias Cañete) crea una seria sombra sobre esta independencia, sin que importe la capacitación técnica de estas dos funcionarias (que desconozco y que por tanto asumiré que es excelente). Por ejemplo, en mi universidad, yo no podría estar en un comité que tuviese que tomar una decisión que afectase, de manera directa o indirecta, a un hijo (o un padre) mío. El bien jurídico de la legitimidad del comité es más importante que el bien jurídico de mi derecho a participar en el mismo o el provecho que la universidad pueda obtener de mi trabajo en este grupo de personas. Es una situación, en palabras más sencillas, donde es mejor equivocarse por exceso que por defecto.»

JFV y Luis Garicano en El País: «Arbitrariedad y competencia«.

– En El Mundo, John Müller: «Impuestos y apellidos«.

– Antonio Cabrales, Gerard Llobet Codina y Juan José Ganuza Fernández: «Superregulador: ¿expertos independientes?«.

Juan Rubio Martín: «Credibilidad e independencia en los organismos reguladores«.

José Antonio Navas: «Álvaro Nadal doblega a Luis de Guindos y se hace con el control de la CNMC«.

– El post de Jesús Alfaro de agosto: «Sobre las propuestas de miembros de la CNMC«.

Democracia e igualdad

Desde hace meses, los economistas discuten sobre el efecto de las políticas de austeridad en el crecimiento económico. Para algunos, el austericidio es una ilusión y un grave error. Para otros, todo lo contrario.

Es un debate apasionante sobre ideas. Pero… ¿tiene algún efecto la consolidación fiscal sobre la desigualdad? Según un paper publicado por el FMI este mismo mes, sí. El estudio lleva por título Distributional Consequences of Fiscal Consolidation and the Role of Fiscal Policy: What Do the Data Say? (PDF, 37 páginas). Y explica que «las consolidaciones fiscales tienden a aumentar la desigualdad a través de diversos canales, incluidos los efectos sobre el desempleo».

Además, señalan, «las consolidaciones basadas en la contención de gasto tienden a empeorar la desigualdad más». Sus conclusiones afirman que la introducción de «impuestos progresivos, beneficios sociales y subsidios concretos en un contexto de disminución general del gasto pueden ayudar a compensar algunos de los impactos distributivos adversos». Sin embargo, el propio Fondo Monetario ha dicho que «las consolidaciones basadas en reducciones del gasto son menos dolorosas que las basadas en aumentos de impuestos» (PDF, nota de prensa de seis páginas).

La OCDE publicó el año pasado un interesante documento titulado «The equity implications of fiscal consolidation«, (PDF, 34 páginas) en el que afirma que » The equity implications of fiscal consolidation In several OECD countries, ongoing fiscal consolidation might have a negative impact on the static income distribution. However, this conclusion should be treated only as an approximate first step in the analysis. A full assessment of distributional effects of consolidation packages would need to consider dynamic measures, such as life -time income distribution and the equality of opportunity, along with behavioural responses and interactions with other policies».

La UE es también ambigua. Olli Rehn siempre ha comprado el argumento de la deuda del 90% y el crecimiento. Pero el mes pasado, en un Economic Paper publicado por la Comisión y titulado «The role of tax policy in times of fiscal consolidation» se dice que: «It was argued that tax increases depress economic activity and that expenditure cuts combined with tax cuts could make more sense in the long run. However in the short term and in some countries, tax increases may be needed to consolidate the public finances, while the tax expenditures – sometimes difficult to implement politically–are gradually kicking in. Country-specific contributions provided insights into fiscal consolidation experience of Ireland and Italy, highlighting recent reform».

Intermon Oxfan opina igual que el último informe del FMI. En su reciente análisis La trampa de la austeridad. El verdadero coste de la desigualdad en Europa (PDF, 44 páginas) señalan por ejemplo que «los programas de austeridad europeos han desmantelado los mecanismos que reducen la desigualdad y hacen posible un crecimiento equitativo». Y anticipan que «si las medidas de austeridad siguen adelante, en 2025 entre 15 y 25 millones de europeos más podrían verse sumidos en la pobreza».

Eso sí, el efecto de las medidas de ajuste sobre la distribución parece ser bastante diferente de país en país. De hecho, las consecuencias de la consolidación podrían tener impactos diferentes en hombres y mujeres. En Reino Unido, castigaría mucho más a éstas últimas.

¿Por qué la democracia no ha logrado frenar la desigualdad? .»Fifty years ago, average Americans lived in a society that had been growing — and had become — much more equal. In 1963, of every $100 in personal income, less than $10 went to the nation’s richest 1 percent. Americans today live in a land much more unequal. The nation’s top 1 percent are taking just under 20 percent of America’s income, double the 1963 level».

La relación entre ambas se ha analizado mucho. La Universidad de Oxford tiene desde hace tiempo un Centre for the Study of Inequality and Democracy (OCSID). En un gran artículo titulado Can the Government Actually Do Anything About Inequality? Tom Edsall recoge la respuesta de economistas y politólogos, con causas que van más allá de política e impuestos, como la composición de los hogares, cambios demográficos o patrones de voto.Es de lectura obligada, sus referencias son magníficas.

Lo del voto es particularmente interesante. Christian Houle ha desarrollado un modelo que muestra que una democracia, si logra igualdad, no deja de serlo: «Using a Markov transition model and a dataset covering about 2400 country-years between 1950 and 2001, I indeed find that – contrary to what the previous theoretical research has predicted – inequality has no systematic effect on democratization. Inequality does, however, destabilize already established democracies».

John Voorheis, estudiante de la Universidad de Oregon, tiene un mapa animado estupendo sobre la evolución de la desigualdad en EEUU (Gini) desde 1977. Merece la pena verlo. A nivel mundial hay datos del Banco Mundial.

The Economist reclamaba esta semana que se recorten «los subsidios a los ricos para invertir más en los jóvenes«. Tyler Cowen aborda el tema de forma indirecta en su último libro. Acemoglu, en Five Books, hacía un balance de obligada lectura hace unos meses, explicando que la postura de los economistas es ambigua. También lo es cómo solucionarla.

Él mismo me dijo a mí, en una entrevista, que lo que más les preocupa a los economistas es la pobreza, no la desigualdad, incluso el crecimiento, aunque tendía a pensar que el aumento de la misma puede llegar a ser un problema.

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Este post es una versión alargada y editada de la Crítica de Ideas publicada hoy domingo en Mercados, el suplemento económico del diario El Mundo, bajo el título: «Democracia e igualdad. Austeridad, austericidio y el rol del Gobierno».

Lecturas de Domingo

– Stephen Crohn, el hombre que no podía contraer el sida y se suicidó por el complejo de culpa. Se sometió a cientos de pruebas, pero sus amigos y pareja fueron muriendo uno a uno.

– Una durísima. «The Moral Dilemmas of Doctors During Disaster«. ¿A quién salvas? ¿A quién dejas morir? ¿A quién ayudas a morir?

– John Krakauer explica, parece que definitivamente, «How Chris McCandless Died«. Via Algerino Marroncelli.

– Esto es buenísimo: «Unholy mystery«. Shamanic powers of insight and the power to bring order out of chaos. Is the detective a priestly figure for our times?» La relación entre historias de detectives, sacerdotes y Darwin.

How to steal 100,000 barrels of oil a day, and get away with it. ¿Cómo? Vete a Nigeria.

Why We Should Choose Science over Beliefs. Michael Shermer explica por qué ya no es un Libertarian como antaño.

– Esto de Jamil Anderlini en el FT está realmente bien: «How long can the Communist party survive in China?«. As the economy slows and middle-class discontent grows, it is the question that’s now being asked not only outside but inside the country. Even at the Central Party School there is talk of the unthinkable: the collapse of Chinese communism.

– «An Unwanted Guest«, de Simone Gorringo. Una larga, bonita y sobre todo íntima historia de amor y dolor entre San Francisco, Nueva York y la selva de Indonesia.

– Una del Chapo Guzman: «Heroin Pushed on Chicago by Cartel Fueling Gang Murders«. Vía Rodrigo Orihuela.

– «Tensers«. El debate filosofíco sobre la existencia del tiempo.

– «Amplituhedron, A Jewel at the Heart of Quantum Physics«.

– Y para acabar, – «Till Death (or Decorating Disputes) Do Us Part«. La peculiar comuna Cheesecake, 20 años viviendo juntos. Vía El Guardián.

 

The Best and the Brightest

En Suma Cultural, Jorge Bustos tiene un artículo titulado: «Aaron Sorkin o la arrogancia intelectual«.

Dice, por ejemplo, que «Sorkin es brillante, pero es demasiado brillante. Este es el problema de nuestro talentoso guionista, entregado sin remedio a la frialdad de la razón. Los actores cuidadosamente escogidos de sus producciones se esfuerzan por vestir con carne de empatía el soberbio esqueleto del guión, pero al espectador nunca se le acaba de borrar la impresión de haber asistido a una danza tan perfecta como gélida. A un ballet ruso. Uno echa de menos al cisne negro que aporte algo de incontrolada sordidez a la historia. Sorkin es el empollón de la clase, pero de una clase de Sócrates que comparte con Alcibíades y Platón, y a su inteligencia demiúrgica le concedemos tanta admiración como desprecio a su compañía en el recreo»:

Mi opinión está resumida, más o menos, en «The Best and the Brightest«, el artículo que escribí hace unos meses para el número 2 de papel de Jot Down, dedicado a las series de televisión.

Está dedicado a ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’. Y vengo a decir que:

«Sus siete temporadas demostraron que los ‘expertos’ de la televisión, los profetas de la basura y los abogados de la miseria o no tienen ni puta idea o mienten como bellacos. Demostraron que es posible sentar a millones de personas en un sofá a disfrutar con la política. Que es posible alcanzar la perfección sin sexo, sin rodar en exteriores, sin violencia, sin chistes fáciles. Que es posible generar placer con el día a día de un Gobierno. Con diálogos largos, difíciles, eruditos. Con intercambios pedantes entre niños bien de Harvard y Yale. Que la inteligencia es una virtud y no una vergüenza. Que la lealtad y el honor inspiran y conmueven. Que es posible respetar al público. Que la clave es la oferta, no la demanda».

Lo podéis leer entero, aquí. The Best and the Brightest.

Participación, falange y política

– Arcadi Espada: «El cerebro falangista«. Una crítica brutal a Lluis Bassetts por su artículo: «El reto de España«.

– José María Maravall vs César Molians et alii: «Más participación para salvar la política«.

– «Peter Ackroyd’s London Calling«. Un larguísimo perfil del novelista, historiador y biógrafo Peter Ackroyd, no muy conocido en España (pese a que se han traducido muchos de sus libros), pero una celebridad en Reino Unido. Y un tipo de lo más raro, que apenas hace otra cosa que trabajar en soledad.

– Este niño mongol es la leche: «The Boy Genius of Ulan Bator«.

– Issa tiene 10 años. Es sirio y trabaja 10 horas al día, seis días por semana, en una fábrica de munición con su padre.

Hombres, superhombres y trampas

Este post de Malcolm Gladwell sobre dopaje está realmente bien. «Man and Superman. In athletic competitions, what qualifies as a sporting chance?«. El libro que cita y recomienda, “The Sports Gene«, de David Epstein, tiene una pinta muy buena también.

El artículo es largo, pero merece la pena. Y es puro Gladwell. Arranca con historias de atletas con condiciones naturales increíbles, con ejemplos de superación y con anécdotas. Lo mezcla con ciencia, con glóbulos rojos y el tendón de Aquiles de los kenianos.

Todo para llegar a la reflexión de fondo: «We want sports to be fair and we take elaborate measures to make sure that no one competitor has an advantage over any other. But how can a fantastic menagerie ever be a contest among equals?»

Es muy interesante la reflexión de Tyler Hamilton que aparece al final sobre en qué consiste exactamente doparse.

«People think doping is for lazy people who want to avoid hard work,” Hamilton writes. For many riders, the opposite was true. «EPO granted the ability to suffer more; to push yourself farther and harder than you’d ever imagined, in both training and racing. It rewarded precisely what I was good at: having a great work ethic, pushing myself to the limit and past it. I felt almost giddy: this was a new landscape. I began to see races differently. They weren’t rolls of the genetic dice, or who happened to be on form that day. They didn’t depend on who you were. They depended on what you did—how hard you worked, how attentive and professional you were in your preparation«.

El artículo entero, aquí.

Lecturas de Domingo

– Si teneís que leer algo hoy, sólo una cosa, que sea ésta de Jason Burke: «Delhi rape: how India’s other half lives«. Larguísima, brutal, desgarradora y un trabajo de periodismo mayúsculo.

– Esto es un trabajo del copón: «Beyong 9/11. Portraits of Resilience». Puedes escuchar los vídeos de cada uno o leer los textos. Tremendo de verdad. Testimonios de supervivientes del WTC, bomberos, soldados, mutilados iraquíes, amas de casa, George Bush…

– Guerra, héroes y dolor. «Max Hastings’ brief history of war«, de Max Hastings. A personal journey from the thrill at the notion of battle to discomfort about bombing Syria. Vía John Müller.

– En el FT, Philippe Sands: «Conversations with John le Carré«.

– Charles HIll. «On Decadence«.  De Gibbon a Barzun pasando por Toynbee, Niebuhr, Tocqueville etc. Larga y estimulante.

– Nacho Carretero: «Mi tía Chus«. Una preciosa historia sobre su tía, que tiene síndrome de Down desde que antes de que fuera diagnosticado. Vía Jaime G. Mora.

– Kiko Amat se despide de un amigo que acaba de morir: «Agustí en color«. Vía Holden Caufield.

– «La reina de Caibarién. ¿Cómo llega un transexual a ser elegido para un cargo político en Cuba?«. Vía Jaime G. Mora también.

– «Los árboles no crecen en Little Bighorn«, como si no quisieran echar raíces donde hay tanta sangre absurda. Vía Latule.

– Ramon González Ferriz en El País: «Novelas, fábricas, periódicos«.

– «Meet the overwhelmed psychiatrist in the world’s happiest country«. Siguiendo con la serie de psiquiatria en lugares apartados llegamos a Bhutan «dubbed the world’s ‘last Shangri-La,’ but mental disorders are on the rise and Dr. Chencho Dorji can only do so much».

– «Water Has No Enemy«. Sobre Lagos y sus peligros.

In Chisinau. Perder un pasaporte y descubrir la burocracia moldava.

– Jonathan Franzen: «Karl Kraus and what’s wrong with the modern world«. Nunca me ha acabado de gustar Franzen, y lo he intentado.

– «Stop Blaming Colonial Borders for the Middle East’s Problems«. Plenty of other countries have “artificially drawn” borders and aren’t fighting. Here’s the real problem with Europe’s legacy in the region. Vía Manel Gozalbo.

– Y una curiosa sobre diferencias culturales: «What Is the Icelandic Word for “Four”?».

Y están tesde luego las lecturas de hoy de

Daniel Gascón: Un lento aprendizaje.

Jaime G. Mora: Guerriero y Monzó.

Andres Rodríguez: Lecturas de domingo (9).

Lara Hermoso: No te rindas.

Spanien hofft auf Steinbrück

Ayer, la buena gente de Die Zeit tuvo la amabilidad de publicarme un artículo sobre el estado de la economía española tras la recesión y los ajustes con el título de «Spanien hofft auf Steinbrück«.

Buscaban una visión en general, para un público preparado pero no especialista, pero también alguna reflexión sobre qué esperan los españoles de las elecciones alemanas del día 22. O mejor dicho, qué le pedirían al próximo Gobierno.

Si vuestro alemán es tan malo como el mío, he colgado una versión en PDF en español. No es igual que la publicada en la web porque el artículo fue escrito originalmente en inglés, pero para la versión final recortaron unos cuantos párrafos.