Lecturas de Domingo

– ‘Animal Farm’: What Orwell Really Meant

– RickAtkinson: «The Road to D-Day«. Behind the Battle That Won the War.

– Malcolm Gladwell. «The Gift of Doubt«. Albert O. Hirschman and the power of failure.

– En Buzz Feed: «How Glenn Greenwald Became Glenn Greenwald«. Before he was the Guardian’s eyes on the National Security Agency, Greenwald was a Manhattan litigator with an itchy trigger finger. “He doesn’t care if the entire world hates him.

– En Jot Down, Filomena Rodríguez entrevista a Wolf Murmelstein, hijo de Benjamin Murmelstein, el único de los tres dirigentes judíos del gueto de Terezín que no fue
asesinado. Duríismo.

– Curtis White: «Christopher Hitchens’ lies do atheism no favors . I’m also an atheist and believe the religious right is a problem. But so is Hitchens’ intellectual dishonesty.

– Stephen Fry sobre su depresión, dolor e intento de suicidio: «Only The Lonely«.

– Ian Buruma: «Prison of the Mind«. A Chinese poet’s memoir of incarceration. Vía Daniel Gascón.

– Pablo Simón: «El dorado sueño (electoral) de San Francisco«.

– «210 Reasons for the Fall of the Roman Empire«.

– Past Perfect: «The Incredible Disappearing Evangelist«.

– Tony Horwitz: «150 Years of Misunderstanding the Civil War«.

– Dos reseñas. Jeffrey Goldberg: «Lesser Israel«. How Jewish Extremism Threatens Zionism».

Lust Never Sleeps«. An academic’s sexual memoir puts the ire in desire.

– «Brokeback In Belarus«. Tractor drivers tell how they fell in love.

– Mario Vargas Llosa sobre Eichmann: «El hombre sin cualidades«.

– Tras meses secuestrado, un cooperante francés logró escapar por una
ventana gracias al peso que había perdido con la Dieta Talibán. «Pierre Borghi: How I gave the Taliban the slip«.

– John Huber: «Is theory getting lost in the “identification revolution”?». Vía Pepe Fernández Albertos.

Firebrand for Science, and Big Man on Campus«. On TV and the Lecture Circuit, Bill Nye Aims to Change the World –

En el NYT, cuatro páginas: «Max Brooks Is Not Kidding About the Zombie Apocalypse«.

De Wieseltier, la verdad y embajadores

– A Leon Wieseltier, editor literario de New Republic desde hace tres décadas, no le gustan mucho los blogs.

-Ramón González Ferriz me rescata este texto de Wieseltier de hace un tiempo para demostrarme que es un tipo interesante. Y le sale bien: «Leszek«, sobre Kołakowski y la búsqueda de la verdad.

Y hace apenas dos semanas, Wieseltier escribía sobre Siria: «The American Left Turns Away from Syria’s Agony«.

– La responsabilidad hacia mi hijo [con necesidades especiales] no acaba con mi muerte, sino cuando muera él». Building Networks for a ‘Good Life,’ Even After the Caregiver Is Gone

– Raghuram Rajan: «A step in the dark: unconventional monetary policy after the crisis«.

– Ramón Pérez Maura dando cera a Solomont: «Vaya con Dios, señor embajador».

«Hago preguntas, es mi trabajo»: Michael Hastings (1980-2013)

Ayer por la mañana, Michael Hastings, periodista de BuzzFeed y ex corresponsal de guerra, murió en un accidente de coche en Los Angeles.

Con 33 años, no estaba entre la élite de la élite del periodismo estadounidense, pero se hizo muy conocido cuando publicó en Rolling Stone un larguísimo perfil del general Stanley McChrystal titulado The Runaway General. El perfil (bueno, lo que decía de Obama y otros civiles) le costó el cargo a McChrystal, hasta entonces responsable de las tropas estadounidenses en Afganistán.

Con apenas 25 años, siendo un crío, Hastings llegó a Bagdad a cubrir la guerra para Newsweek. En Nueva York salía con Andi Parhamovich, una idealista que trabajaba para Air America que hizo algo tan absurdo como irse a Iraq para estar con él, aceptando un trabajo en el ‘National Democratic Institute’. El 17 de enero de 2007, ella murió asesinada en una emboscada. De la tragedia salió un libro: «I Lost My Love in Baghdad: A Modern War Story».

De vuelta en EEUU, cubrió todo tipo de cosas. E hizo muy pocos amigos. Se peleó con políticos, con asesores, con portavoces, con funcionarios y con muchísimos periodistas. Respetaba los off the record, por supuesto, pero contaba todo lo demás, porque seguía la máxima de un veterano colega: «Journalists’ behavior is always on the record». Y eso no gustaba un pelo.

No le importaba parecer un gilipollas, siempre y cuando quedara muy claro que otros lo eran incluso más.

Ben Smith, su último jefe, ha escrito un texto realmente bueno sobre él, su caracter, su forma de ser y de trabajar.

No era una compañía cómoda para otros periodistas. Se movía continuamente y no le importaba lo más mínimo quemar puentes. «Hastings wasn’t really interested in power. He was interested in what power did to people. He wrote for his readers, not to please his sources, as witnessed in«.

El año pasado, Hastings dejó 10 consejos para jóvenes periodistas en Reddit. Aquí los reproduzco (traducción rápida, no fiel palabra por palabra).

1) Tienes que estar dispuesto a dedicar tu vida al periodismo. Ocúpate de ello como si fuera la Facultad de medicina o de Derecho.

2) Cuando te hagan una entrevista de trabajo, díle al editor cómo te gusta informar. Que tu pasión es conseguir información. Nunca menciones cuánto deseas ser escritor, ni utilices la palabra «prosa» ni le digas que en el fondo tienes la sospecha de que vas a ser el próximo Norman Mailer.

3) Prepárate para hacer un montón de cosas gratis. Es una mierda, es injusto y le da ventaja a los niños ricos. Pero es lo que hay.

4) Al escribir para el público, pon un hecho en cada frase.

5) Tus historias deben ser simples e ir al grano, al menos al principio.

6) Deberías tener un blog y seguir en twitter a los periodistas que te gustan.

7) Si hay alguna publicación en la que quieras trabajar o para la que quieras escribir, llama a sus editores o mándales un correo electrónico. Puede que funcione.

8) Deberías ser capaz de explicar la totalidad de tu historia en dos frases. (En otras palabras, si no eres capaz de conseguir un titular, lograr que te la publiquen va a ser todo un desafío).

9) Básicamente, te tiene que encantar escribir e informar. Como si fuera más importante para ti que cualquier otra cosa en tu vida, ya sea familia, amigos, la vida social, etc.

10) Aprende a aceptar el rechazo como parte del proceso. Sigue escribiendo / buscando / leyendo.

Descanse en paz.

La revolución cliométrica

Unknown-3El pasado martes falleció Robert Fogel, historiador y premio Nobel de Economía en 1993 junto a Doug North. The New York Times le ha dedicado un buen obituario. En The Economist y The Chicago Tribune también se hacen eCo. Kevin Bryan, le dedica un post en su blog. Y Nicholas Wapshott, el autor de Hayek vs Keynes, elogia su figura y método.

En español, Jesús Fernández Vilalverde ha escrito una entrada muy positiva en Nada es Gratis sobre él.

Fogel ha sido uno de los rostros más visibles –y polémicos– de la cliometría, la disciplina que aplica teoría económica y métodos cuantitativos (matemáticas, estadística) al estudio de la Historia.

De la mano de Meyer y Conrad, e incluso de la de Kuznets , que tanto inspiró a Fogel, la disciplina se remonta a finales de los años 50. En EEUU existe una Sociedad Cliométrica desde 1983.

En 1964, Fogel publicó Railroads and American Economic Growth: Essays in Econometric History, un trabajo pionero. Pero fue otro libro, Time on the Cross (1974), junto a Stanley Engerman, el que marcó época.

Se trataba de un estudio cuantitativo en dos volúmenes sobre la esclavitud (PDF). Un libro importantísimo, documentado, pero que le valió muchas críticas (PDF). Por afirmar, entre otras cosas, que la esclavitud, lejos de ser un mal negocio para el sur, era rentable. Y lo era, además, porque estaba diseñada de forma bastante eficiente (PDF). Y que, al depender su negocio de ellos, muchos propietarios trataban a los negros mejor que algunos empresarios del norte a sus trabajadores libres.

Los autores no justificaban, ni mucho menos, la esclavitud, hacia la que mostraban repugnancia moral. De hecho, Fogel se casó y fue feliz toda su vida junto a una afroamericana. Ellos, simplemente, la analizaban, como explica Engerman en este audio, en términos numéricos y no morales, yendo contracorriente. Aquí se pueden ver sus puntos y los de las corrientes mainstream de forma muy esquemática.

Los enfoques cuantitativos son minoritarios en el campo historiográfico, pero muchos hablan de una revolución cliométrica en el último medio siglo. En España, en los 70, ya estaba presente. Y en los 80 se extendió de la mano de Prados de la Esclosura, Martín Aceña, Fraile y otros.  A pesar de la resistencia de los materialistas y las acusaciones de «deshumanización» y de «tratar de identificar y medir fuerzas que normalmente están fuera del control consciente de individuos y personajes particulares».

Eloy Fernández habla de una «escisión anunciada» entre historiadores (PDF). En América Latina se pueden rastrear también los efectos de la cliometría (PDF).

Pero hay quien quiere ir mucho más allá. Peter Turchin, biólogo reconvertido, es el principal exponente de la cliodinámica, el estudio de las dinámicas históricas. 


Desde hace años aboga por esa nueva y polémica disciplina. Dice que la cliometría tocó techo en 1978, y que desde entonces su impacto académico ha caído.

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Por eso quiere dar un paso más y transformar la Historia en una ciencia «analítica y predictiva», que busque patrones que se repitan en el tiempo.

Como por ejemplo, la desigualdad, cuya frecuencia explica en un largo e interesante artículo titulado: «Return of the oppressed». La consecuencua última es que en algún momento quizás seamos capaces, en cierto modo, de anticipar el futuro.

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Este post es una versión editada de la Crítica de Ideas publicada hoy domingo en Mercados, el suplemento económico de El Mundo.

La ilustración que lo encabeza la firma EFEALCUADRADO.

Lecturas de Domingo

Saving Nadrah. En mitad de una sanguinaría guerra civil y recelos eternos, la vida de una niña siria de 4 años queda en manos de médicos israelíes. Vía Manel Gozalbo.

– «Mystery, murder and money: The tale of a 19th-century desperate housewife«. Una historia de cuando no casarte con tu prometida era ilegal.

La increíble vida de Olivier Bernard. Poeta, piloto, comunista, pinche de cocina, chapero, converso.

– «Moderation or Death«. Una crítica de 1998 de Hitchens a la biografía de Isaiah Berlin escrita por Ignatieff. Muy en su línea agresiva.

– «Herbert Richardson v. the World«. El antipático editor de las mil denuncias por difamación (para proteger su reputación). Vía Eduardo Suárez.

– «When the Lamps Went On«. Did intellectual progress truly only begin when thinkers began to question religious authority? Vía Ramón Gonzáles Ferriz.

– «Laughter and the Brain«. Can humor help us better understand the most complex and enigmatic organ in the human body?

–  Psychedelic Academe. Research into mind-altering drugs is back.

– Starchitect Trio: The Men Behind Germany’s Building Debacles. Christoph Ingenhoven, Meinhard von Gerkan y Pierre de Meuron son tres de las estrellas mundiales de la arquitectura. Responsables de la estación de tren de Stuttgart, el auditorio de Hamburgo o el aeropuerto de Berlín, les llueven los palos.

Un nazi entre nosotros. De comandante de las SS a jubilado feliz en Minnesota. Hasta hoy. Via Manel Gozalbo.

– Y «Mysteries of the Lost (and Found) Nazi Diaries«. La historia de los diarios de Rosenberg y el norteamericano que los robó en 1946.

– Relacionado de una forma algo difusa, leí el mes pasado una reseña en la LRB: «Something Unsafe about Books«.

– En el FT, John McDermott charla con y hace un perfil de Bernard-Henri Levy: «I don’t care much about my image’».

– Otro perfil. El de Samanta Power. «The Journalist Diplomat«. Ex periodista, ex corresponsal de guerra, investigadora sobre derechos humanos y nueva embajadora de EEUU en la ONU.

– Una triste: «My Family Died With Alzheimer’s, Not From Alzheimer’s«.

– Tracy Britt tiene 28 años y es la estrella emergente en Berkshire Hathaway, la firma de Warren Buffett. Aquí, y gracias al aviso de Droblo, versión en español.

Could a 2,000-Year-Old Recipe for Cement Be Superior to Our Own?

They Called Him Sergeant Stubby. The most decorated canine in American military history.

Sostenibilidad, transformaciones y ciclistas legendarios

– Un chat de Ignacio Conde-Ruiz con los lectores de El País para explicar el factor de sostenibilidad de las pensiones.

– Por el lado contrario, la visión de Santos Ruesga en el blog de Economistas Frente a la Crisis: «Acerca del factor de sostenibilidad de las pensiones«.

– Richard Waters, James Fontanella-Khan y Geoff Dyer: «National Security Agency: The net rips apart«. The internet is at risk of transforming from an open platform to controlled national networks

Falcon Crest en Praga. Sobornos, chantajes, líos de cama, parlamentarios corruptos y arrestos.

– Y para disfrutar del sábado, un reportaje corto, estupendo como siempre, de Informe Robinson: «El secreto de Bartali«.

Aullido

«He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz». 

El inicio de Howl (Aullido), el poema de Allen Ginsberg, siempre me ha encantado. Uno de los más poderosos que conozco. Luego, el poema se empieza a diluir y hacer muy pesado. Aquí, en inglés.

Gracias a Maria Popova he descubierto la primera grabación que se hizo del propio Ginsberg leyendo su obra. Para mitómanos.

Intelectuales, politólogos y ‘big data’

– Ian Bremer en el Financial Times: «Communications revolution empowers the people; big data protects authorities«. Vía Javier Solana.

– En Infolibre, Ignacio Sánchez Cuenca: «Intelectuales y frívolos«.  Y conviene refrescar a Ramón González Ferriz hace un par de meses en El País sobre «Intelectuales y politólogos«.

A raíz del artículo de Ramón, escribí en su momento este post intentando generar un pequeño debate. Fracaso absoluto.

– E. De los Ríos: «Yo no soy feminista, pero…» Vía Andrés González.

Un mapa increíble de cada ciudad, pueblo y calle sobre el/la que Bob Dylan ha cantado una canción. Incluyendo varios españoles, claro.

Entrevista a Manuel Lagares

Ayer lunes publiqué en El Mundo una entrevista al economista Manuel Lagares, uno de los 12 miembros del Comité de Expertos que han redactado un informe sobre el factor de sostenibilidad de las pensiones [Y miembro del Consejo Editorial del periódico].

El texto entero lo tenéis pinchando aquí.

Algunas ideas:

«Si los políticos nos hacen caso, habrá pensiones para décadas».

«Hubo discusiones, discrepancias y polémicas hasta que se fue ajustando la fórmula. Pero estamos contentos por el resultado y por el clima de absoluta libertad y de entendimiento del que gozamos».

¿Cree que el Gobierno respetará el proyecto de la Comisión?
R.–»Yo espero que sí. Que el Gobierno que ha encargado este proyecto, y que lo ha recibido bien, lo respete. Me parece que lo hará, pero no estoy seguro. He visto muy contenta a la ministra de Empleo cuando se lo hemos explicado».

«Los expertos de la Comisión teníamos que dar respuestas a lo que se nos preguntó. Una respuesta técnica, equilibrada y no partidista. Y es lo que hemos hecho».

Chumy Chúmez y el salario mínimo

El domingo pasado, Pablo Pardo aprovechaba un célebre chiste de Chumy Chúmez para criticar la sugerencia del Banco de España, en su Informe Anual 2012 (PDF), sobre la posibilidad de autorizar, para determinados contratos y colectivos, retribuciones por debajo del salario mínimo. Al menos mientras tengamos un paro tan elevado.

Uno de los principales problemas del mercado laboral español es la dualidad. El tener un sistema que protege mucho a los trabajadores fijos (insiders) y muy poco o nada a los temporales (outsiders). Hace cuatro años, 100 economistas, encabezados por rostros conocidos de Fedea, empezaron a remover el tema con propuestas concretas, como la del contrato único.

Recientemente, Jorge San Miguel ha desmontado algunos de los principales mitos y falacias sobre el mismo. En realidad, la proporción fijos/temporales en el mercado español no tiene nada que ver con la aplicación sin excepciones del salario mínimo. Tiene que ver con la falta de flexibilidad salarial (y no sólo la salarial) y con las dificultades y coste del despido a fijos. Algo que la reforma laboral ha abordado en parte, pero no ha resuelto. Igual que los problemas por una falta de dualidad… en la educación, al modo germano.

¿Es una barbaridad lo propuesto por el Banco de España? No, en absoluto. Puede que no funcionara en España, pero no es una locura. Como no lo sería la eliminación del (SMI) Salario Mínimo Interprofesional. Es un tema del que se ha escrito muchísimo. Aquí, una buena fuente de información y recursos para periodistas y curiosos en general.

Dinamarca, Italia, Austria, Finlandia, Suecia, Islandia y Noruega no tienen un salario mínimo. Suiza, tampoco. En estos países, los sueldos «están bien determinados por negociaciones entre los interlocutores sociales, a nivel de empresa y a nivel de cada contrato individual», según Eurostat, que tiene datos de lo más interesantes.

Los mencionados no son precisamente los de mayor paro o menor renta, ni sospechosos de neoliberalismo salvaje. El SMI es bajo en España en comparación con otros países, pero según explica Marcel Jansen (PDF), profesor de la Universidad Autónoma de Madrid aquí no hay salario mínimo para jóvenes.

«Aquí no hay salario mínimo para jóvenes, y otros países sí lo tienen. Por eso, para jóvenes, se podría y debería contemplar la posibilidad de flexibilizar y de contratarlos por debajo del SMI. Eso haría que para ellos fuera atractivo para formarse y fomentaría la contratación».

En EEUU existe un salario mínimo desde principios de los años 30 del siglo pasado. Y como toda medida, tiene consecuencias o externalidades negativas. Alli, se han hecho muchos estudios también sobre pequeñas subidas y sobre diferencias interestatales. Y sigue habiendo discrepancias.

El debate es cíclico. Hay economistas célebres que han pedido subidas (moderadas).Pero las respuestas, por lo general, son ambiguas. Lo dicen muestreos de las universidades o de los medios de comunicación.

Según The Economist, medidas de este tipo quizás no destruyan empleos, pero tampoco ayudan o ayudarían a los más pobres.

Chúmez, por cierto, publicó otro chiste hace casi medio siglo en el que un señor escribía en una pizarra 2+2=4, y otro señor, con chistera, comentaba: «Se ve claramente que ha sido sometido a un lavado de cerebro». Adivinen cuál de los dos señores creemos que es el Banco de España.

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Este post es una versión editada de la Crítica de Ideas aparecida en Mercados, el suplemento económico de El Mundo, este domingo.