Lecturas de Domingo

– Interesantísimo: «Napoleon Chagnon: Blood is their argument«.  An Edge Special Event con Chagnon, Dawkins, Pinker,  Wrangham,  Dennett, y Haig. Hace unos meses enlacé esta pieza, que quizás deberíais leer antes: «How Napoleon Chagnon Became Our Most Controversial Anthropologist«.

– «Survivorship Bias«. De la alianza entre el Ejército y el ‘Department of War Math’ en la Segunda Guerra Mundial.

– «Skyjacker of the Day». Anthony Bryant took a plane to Cuba to buy bazookas for the Black Panthers. Segundo episodios de secuestros aéreos.

– Nick Kristof hace tres años: «On Isaiah Berlin: Explorer«.

– Simone Gorrindo: «A True War Story«. Las reflexiones de la mujer de un soldado. Una mujer pacifista, criada en una familia de «liberals» de la costa oeste. Una mujer que se manifestaba hace una década contra la invasión de Irak. Que nunca se imaginó casada con un soldado. Y que sin embargo…

– «A Visit with Patrick Leigh Fermor«. Aquí, la segunda y la tercera parte. Hace unos meses leí «El tiempo de los regalos” y “Entre los bosques y el agua«. Y el otro día compré la biografía que publicó hace nada Artemis Cooper. Leigh Fermor es un personaje que bien merece unas horas.

-Adam Johnson: «Dear Leader Dreams of Sushi«. Visita a Kenji Fujimoto, el humilde japonés que se convirtió en el cocinero de Kim Jong Il.

– «Losing her religion – and her children«. Una mujer (ultraortodoxa) contra el sistema religioso en Israel.

– Allen Frances: «Darwin, the Greatest Psychologist«.

– Iain DeWitt: «Moral Matter«.

– Una reseña de Simon Critchley: «John Gray’s Godless Mysticism: On ‘The Silence of Animals’«.

– Victor David Hanson: «Why Read Old Books?«.

– Robert J. Shiller: «The Neuroeconomics Revolution«.

– «Post These Letters, Jeeves. Thanks, Old Bean«. ‘P. G. Wodehouse: A Life in Letters’

– Guadalupe del a Vallina: «Il nonno«.

Un vídeo de acompañamiento, para ver, o casi mejor, escuchar, antes o después de leer a Lupe.

Buen domingo a todos!

La reseña del año

Santiago Bergantinhos ha escrito la mejor reseña del año. O del siglo. Y por increíble que parezca, es de “Inferno”, el último libro, o algo así, de Dan Brown. Su título: «Inferno. La danbrowntesca exhibición de la bajeza literaria, científica y moral«.

El texto es una auténtica genialidad, una obra de arte. Si alguno es capaz de terminarla se ahorrará el coste de la novela, porque:

– Tiene casi más palabras que el libro (en serio son más de 50.000 palabras. PALABRAS. Me salen 126 páginas de word)

– Es divertidísima. Hay momentos en los que es imposible que no se caiga alguna lágrima.

– No tiene una cantidad insoportable de errores de traducción

–   Está llena de detalles de erudición, sarcasmo y mala leche

No exagero. En ninguno de los puntos. Os va a llevar una o dos horas, pero serán divertidas, mucho más que leer a Brown.

Es un fisking capítulo (sic) por capítulo (sic) del libro. Es como ver los comentarios del director escena a escena, pero mucho mejor. Llenos de ironía, punzantes y sobre todo, certeros.

Un resumen aproximado del libro: “Dan Brown se saca la chorrilla y con una enorme sonrisa, después de hacer un molinete con ella, se pone a mear hacia arriba, con la boca abierta y contra el viento”.

Un resumen aproximado del autor: “Dan Brown es un inútil, así de simple. Su visión del mundo, en general, es la de un incapaz, y da igual lo mucho que visite los sitios donde luego va a hacer mover a sus personajes como pollos sin cabeza, porque toda información relevante o lógica la rechaza como si tuviese plastificado el cerebro.

Gracias a Manel Gozalbo por el descubrimiento. Y a Santi, que es un fenómeno, por el entretenimiento.

Leyes electorales, niños en cajas de cartón y un mapa de la infamia

– En El Mundo, artículo de Pablo Simón: «Una mirada escéptica a la reforma electoral«: «Tanto líderes políticos como de opinión han visto en el sistema electoral poco menos que una piedra filosofal para resolver las problemáticas más diversas. La ciencia política, en gran parte, ha ofrecido argumentos que sirven como base para estas esperanzas. Muchos estudios relacionan los sistemas electorales con potenciales efectos en la participación política, la corrupción, la selección de élites o la desafección ciudadana. Pero todos estos argumentos parten de un mismo tronco, el sueño institucionalista: la esperanza de que mediante un cambio en las reglas es posible modificar los incentivos de los actores políticos, cambiando así su comportamiento».

– De por qué, desde hace 75 años, el Estado le da a todo niño finlandés recién nacido una caja de cartón en la que dormir. Ahora tienen más igualdad y una mortalidad infantil casi inexistente, a diferencia de cuando empezaron.

– «The Cartography of Bullshit». A fascinating map of the world’s most and least racilly tollerant countries. Sorpresa, sorpresa. En todo caso, además del mapa, leed el texto. El autor es crítico, destaca algunas ausencias y el mensaje que subyace.

– Alumnos españoles: menos productos milagro, más ciencia y sobre todo, más codos: Mis alumnos y sus extraños métodos de estudio: el escándalo «De Memory». Via Josu Mezo.

Bunge: filosofía de trinchera a los 94 años

En Jot Down, Juan Claudio de Ramón le hace una larga, larga, entrevista a Mario Bunge. Su título resume bien el contenido: «La mayor parte de los filósofos actuales se ocupan de menudencias«.

En el texto, Bunge «uno de los grandes filósofos vivos, Premio Príncipe de Asturias de Humanidades en 1982, doctor Honoris Causa por 19 universidades y único autor de habla española que se encuentra, con 43 milidarwins, entre los científicos ‘más famosos de los últimos 200 años'», reparte cera sin parar. Contra todo el mundo, salvo Stuart Mill y Aristóteles.

No comparto buena parte de sus ideas, pero sí de las críticas. He recopilado unas cuantas dedicadas a filósofos conocidos o «modas filosóficas».

Heidegger y Husserl: «Si hubieran escrito en castellano, o en otra lengua, no serían tan conocidos». «[Heidegger]era nacionalista, al punto de ser nazi. Es algo completamente ridículo. Heidegger, a mi modo de ver, masacró la lengua alemana. Husserl escribía mejor, pero también de forma muy oscura, y fue, por supuesto, el maestro de Heidegger. Este le dedica la primera edición de Ser y Tiempo a su maestro, Husserl. En las ediciones posteriores eliminó esa dedicatoria porque se descubrió que Husserl era judío y, por lo tanto, no estaba bien visto por los nuevos amos de Heidegger».

Popper: «Yo le he oído decir en su casa que el movimiento de liberación nacional del Congo encabezado por Patrice Lumumba era una tropa de monos. Por ser negros tenían que ser monos. Del tercer mundo no sabía nada». // «Popper elogiaba mucho la crítica. Siempre que la crítica no se refiriese a sus ideas. No toleraba ninguna crítica. Lo tomaba como un ataque. Más aún, Popper no sabía que en la ciencia predomina lo que llamamos la crítica constructiva».

Nietzsche: «se le puede entender. Era un canalla pero escribía de forma elegante». «Así habló Zaratustra es un hermoso poema que leí a los 17 años y no volví a leer, pero todo lo demás… sobre todo sus panfletos políticos y contra la moral me parecen inmorales».

Hegel: «Hegel era un charlatán. Bueno, el primero fue Schopenhauer, pero a este no se le puede tomar en serio porque, a su vez, era un charlatán. Popper fue uno de los primeros filósofos serios que se atrevió a decir la verdad sobre Hegel. Pero ¿por qué tiene tanto atractivo Hegel? Porque construyó un sistema y se ocupó de temas importantes. Lo confundió todo, hablaba de forma difícil, fue el primer posmoderno, era tan confuso que dio lugar a una izquierda y una derecha… pero si pervivió es porque trató asuntos interesantes».

Kant: «Hay una carta muy famosa que Federico Guillermo II le manda a Kant, en la que le dice que no se atreva a repetir unas ideas que corrompen a la juventud alemana porque de lo contrario se expondrá a consecuencias muy desagradables. Kant replica con una carta servil prometiendo no hablar más de religión. No se dice a menudo, pero Kant fue el primer filósofo alemán ateo. En la Crítica de la razón pura dice que Dios es una mera idea. No dice una idea pura. Una mera idea. Era ateo. En ningún momento acude a Dios para explicar nada. En todo caso, Kant fue antidemocrático, y su primer principio ético fue obedecer. Lo mismo que Confucio, la ética de ambos es de obediencia ciega al orden establecido».

Aristóteles: «Es el más importante de la Antigüedad y tal vez de todos los tiempos. Fue el primero en insistir en que la verdad no se encuentra en los libros viejos, sino investigando.»

Ayn Rand: «charlatana, una persona que había sido su mentora, o mentriz, en realidad mentriz. Una mujer muy hábil que logró envolver a muchísima gente haciéndoles creer que lo principal era la libertad».

Modas: «¿Cuáles han sido las modas filosóficas más nefastas del siglo XX? Ya hemos hablado del psicoanálisis». Respuesta: «La microeconomía neoclásica es una estafa. Después, por supuesto, la parapsicología,  el marxismo, completamente osificado, es también una pseudociencia. El existencialismo y la fenomenología. Los posmodernos en general.»

Utilidad. ¿Quién es el filósofo actual de mayor utilidad social? Respuesta: «Yo no conozco a ninguno».

Algo bueno: «El joven John Stuart Mill, que sigue teniendo vigencia. Era un hombre brillante. Nietzsche dijo de él que era lamentable que fuera tan claro, porque si era claro no podía ser buen filósofo. No solamente estaba al tanto de lo que ocurría en las ciencias, sino que el joven filósofo también era economista y se interesó mucho por las cooperativas. Era el gran campeón de las cooperativas. Dijo, explícitamente, que esperaba que en el futuro la cooperativa administrada y poseída por los trabajadores fuera el orden económico prevaleciente».

Marxismo: «la historia y la arqueología son los únicos terrenos en que los marxistas han hecho aportaciones valiosas. El presente es demasiado complicado para ellos, pero el pasado lo entienden mejor que los demás. Pero sí, perdí demasiado tiempo, en particular leyendo a Hegel».

Psicología evolutiva: «es una estafa porque consiste en media docena de postulados totalmente fantasiosos. Uno de ellos es que la mente humana —a veces dicen cerebro— está formada de módulos independientes los unos de los otros. Cada módulo estaría especializado en algo, y sabemos perfectamente que el cerebro humano no está organizado así. Es cierto que hay especialización, pero también es cierto que hay interacción entre las distintas zonas del cerebro, en particular entre el intelecto y la emoción. También es falsa la tesis que sostiene que no hemos evolucionado desde lo que ellos llaman el Paleolítico, que es un período que abarca nada menos que un millón de años. Obviamente, se refieren a la última fase, de 50.000 años. Desde entonces no habría habido evolución».

Cristianismo: «Ha sido cómplice de la esclavitud primero y de la servidumbre después. Ha sido cómplice de todas las dictaduras fascistas. De todas desde el comienzo hasta el final. Nunca han apoyado ningún movimiento de liberación nacional, ningún movimiento de liberación social. Nunca.»

Por cierto, el otro día Tyler Cowen apuntaba precisamente a Husserl como el filósofo más sobrevalorado. Y no tiene buena opinión tampoco de Aristóteles. Un lector, profesor de filosofía, le respondió defendiendo la fenomenología.

Paro juvenil, contrato único y disturbios

– Hoy hay que leer a García Montalvo en El País: «Desempleo ¿juvenil?» . Su tesis es muy clara: «España no tiene un problema de desempleo juvenil. El problema lo tienen países como Italia, Luxemburgo o Suecia, cuya tasa de desempleo juvenil es más de tres veces la tasa de desempleo global. En España, la tasa de desempleo juvenil es aproximadamente dos veces la tasa de desempleo general, lo que la sitúa en la media de la OCDE y por debajo de Francia, Reino Unido o Noruega. España lo que tiene es un enorme problema de desempleo, sin adjetivos«. Y además, algunas consideraciones sobre externalidades positivas y sobrecualificación. Vía Benito Arruñada.

– Y muy relacionado, el post de hoy de Jorge San Miguel en Politikon. Obligada lectura: «Siete errores y falacias sobre el contrato único«. Constitucionalidad, despido libre, modelo productivo, crisis, creación de empleo, que no cura el cáncer, que es un experimento de laboratorio.

-«El Ministerio de Hacienda ha hecho importantes progresos para facilitar información presupuestaria de manera rápida, pero si esta contiene errores tan evidentes como estos que hemos señalado, al final sólo conseguiremos perder credibilidad ante los expertos». Errores en las tablas Excel de la Hacienda española. De John Müller.

– Una lectura sobre Suecia y el origen de los disturbios, Más o menos. Viggo Cavling, que se crió en uno de esos barrios levantados sobre puro wishful thinking en los sesenta: «Cómo se echó a perder mi ciudad«.

– Y The Economist, sobre los disturbios en Turquía: «Resentment against Erdogan explodes«. «Above all, the protests suggest that Turkey’s democracy is maturing and that civil society has taken root».

Lecturas de Domingo

Las televisiones autonómicas costarán este año (bastante más de) 1.000 millones al erario público. Hoy escribo sobre ello en El Mundo.

– La larguísima lectura de la semana. Pero larga. «In the Crosshairs. Chris Kyle, a decorated sniper, tried to help a troubled veteran. The result was tragic«. Mató a 255 personas por su país y murió a manos de un veterano con problemas al que intentó ayudar.

– Esta historia (y esta chica) es fascinante. Y buenísima. «The Hollywood Fast Life of Stalker Sarah«. Fan, acosadora, amiga. Just Sarah.

The 9/11 conspiracy theorist who changed his mind. When he had a change of heart, the threats began. Vía Manel Gozalbo.

– Ward Williams: «The Bomb Didn’t Beat Japan… Stalin Did. Have 70 years of nuclear policy been based on a lie?» Vía Egocrata.

– Katrina Manson. «Welcome to Mogadishu«. Despite the threats from Islamist militants, the Somali capital is bursting back to life. «Former US special forces operative back in Mogadishu as a contractor 20 years after Black Hawk Down». Vía Alberto Rojas.

– «Is it the end of Sykes-Picot?» Patrick Cockburn on the war in Syria and the threat to the Middle East

– Michael Moynihan: «You’re Being Hacked«. Cyberspies are everywhere. But who are they helping.  Vía Manel Gozalbo también.

– «Internet of Dreams«. Las memorias de un trol.

– Joshua Fost: «The Future and Its Discontents«. Tecnología, Google y utopías. Con un toque de Morozov. También vía Manel Gozalbo

– Tom Bethell: «Eric Hoffer: Longshoreman Philosopher«.

– Thomas B. Edsall: «Why Can’t America Be Sweden?«. Acemoglu, tecnología y Estado de Bienestar. Vía Gonzalo Rivero.

On the Moscow Metro and Being Gay. De un veterano luchador por los derechos de los homosexuales en un país complicado.

– Es antigua, pero la acabo de leer: «Hasekura Tsunenaga, el samurai que cruzó medio mundo«.

– Oda al Concorde: «A 20th Century design classic«. Via El Guardián.

– Interesantísimo: «How Birds and Babies Learn to Talk«. ¿Pueden los animales aprender (dos) canciones?

 

Tsunamis regulatorios, coches espía y el problema de Francia

– Buenísimo: «In Lithuania, the Tax Man Cometh Right After the Google Car Passeth«. «La Hacienda lituana utiliza el Street View de Google para buscar signos de riqueza no declarada». Vía Alicia González .

– «Small isn’t always beautiful: The cost of French regulation«, De Luis Garicano y John Van Reenen. Al tratar de «proteger» a las pequeñas empresas, dañan a la economía en su conjunto. «Once French firms reach a threshold of 50 workers they are hit by a tsunami of labour regulations – they must form work councils, give more union representation, face higher firing costs, and so on.»

– David Dennis: «Unpaid internships and a culture of privilege are ruining journalism«. El autor sostiene que»Media companies that rely on unpaid interns marginalize the voices of low-income communities and minorities». No sé si es cierto, pero no convence con el artículo.

– Los MOOC (Massive Open Online Courses), los que ofrecen plataformas como Coursera y otras, están muy de moda. Pero menos de un 7% de los que se inscriben los terminan.

– En The Atlantic, sobre el debate de la semana: «Do Bicycle Helmet Laws Really Make Riders Safer?«.

¿Cómo son en Harvard?

The Harvard Crimson, revista de estudiantes de la universidad más prestigiosa del mundo, acaba de hacer una encuesta entre los alumnos que se graduan este año para saber más sobre la promoción.

«Where We Stand: The Class of 2013 Senior Survey«. Preguntas sobre qué hacen, de dónde vienen, en dónde trabajarán, cuánto creen que ganarán, si hacen trampas o copian, si beben o se drogan, etc.

Los resultados sin interesantes. No los voy a resumir todos, porque para esto está el artículo, pero destaco algunos:

Origen: 27% viene de zonas urbanas puras, el 64% de suburbios y sólo el 8,5 de zonas rurales puras.

Trampas. Más del 30% admite que ha hecho algún tipo de trampa en sus deberes/tareas durante su etapa en la uuniversidad. Pero sólo un 7% que lo ha hecho en exámenes. En cambio, si se les pregunta qué porcentaje de sus compañeros creen ellos que hace trampas, las cifras suben. Calculan que el 53% miente en sus deberes y en los exámenes, el 18%. Y además, que el 32% hace trampas cuando tiene que escribir papers

Futuro inmediato: a partir del verano, el 61% estará trabajando, un 18% seguirá estudiando (graduate school right away) y el resto viajará o no tiene claro su futuro.

– Trabajos: el 16% de los que se graduan ahora y van a trabajar, irá a consultoría. Oro 15%, al sector financiero. Curiosamente, el año pasado sólo lo pensaba un 9%. Pero es que en 2007, antes de la crisis, el 47% de los alumnos pensaba ir a las finanzas. Un 13% adicional tendrá trabajo en empresas tecnológicas o ingenierías. Un 9% se ve en el futuro trabajando para el Gobierno o en política, pero sólo un 4% lo hará inmediatamente.

Sueldos. De los que tienen trabajos apalabrados, de media, ganarán 60.000 dólares en su primer año.  El 72% de los que serán consultores estiman que ganarán entre 70.000 y 90.000 dólares.  Un 21% de los que van al sector financiero ganará 110.000 dólares o más en su primer año. La mitad de los que van a dedicarse a la tecnología ganará entre 90.000 y 110.000 dólares.

Diferencias por sexo. De los estudiantes que esperan ganar más de 110.000 dólares en su primer trabajo, tres de cada cuatro son hombres, Y de los que calculan que les pagarán entre 90.000 y 110.000, los hombres son dos tercios. Y esas cifras vienen de una encuesta en la que respondieron más mujeres que hombres.

Sexo. Un 72% dice que llegó virgen a Harvard. Y un 27%, que sale igual.

Porno. El 52% de los hombres ve porno online al menos una vez por semana, y el 14% dice que nunca lo ha hecho.  Entre las mujeres, sólo el 6& dice ver pornografía de forma regular. y el 63% dicen que nunca lo ha hecho.

Alcohol (ni de coña). Casi un cuarto de los alumenos bebe más de dos veces por semana (recuerden que en EEUU no es legal hasta los 21 años), un 9% dice que nunca y un 7%, menos de una vez al mes.

Drogas. El 38% ha tomado marihuana (un 3% dos veces por semana al menos), un 25% fuma tabaco de forma regular y un 16% reconoce haber tomado cocaina, éxtasis, LSD, setas u otras sustancias. Un 9%, medicamentos como Adderall o Ritalin para estar despiertos.

Ayuda psicológica. Casi 4 de cada 10 han buscado algún tipo de ayuda psicológica durante su estancia en Harvard.

¿Hay datos similares para España? ¿Alguien los conoce?

De truenos, revoluciones y deuda pública

– Larry Summers no es el favorito para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos, pero Edward Luce apuesta por él: «Larry Summers has an edge in the race to head the Federal Reserve«.

– Siempre interesante Manuel Conthe: «Robar el trueno«. Sobre escándalos, estrategias de comunicación y la (in)apacidad de los partidos políticos españoles de aceptar errores.

– «¿A quién le debe dinero medio mundo?«. Un repaso de Inés Calderón a los tenedores de deuda bruta a nivel global.

«Egypt’s youth: What has the revolution done for us?«. Los ladillos de la pieza son bastante negativos: «‘Frustrated generation'», «Rising costs», «Depression and disappointment».

Y una de las entrevistadas es rotunda: «When I ask her if she regrets the revolution, her answer comes without hesitation: «One hundred per cent, I regret it». «What is freedom and democracy? It’s about making life better,» she says, «traffic better, jobs better and more things available. That hasn’t happened. Nothing has happened. Everything’s changed for the worse».

China está construyendo una ciudad en un bosque. Un macroproyecto de 5.000 millones de dólares que albergará a 155.000 personas. Pero lo está haciendo… ¡en Bielorrusia! Eso sí, los precedentes africanos no son nada buenos.

Una ‘sin techo’ se gradúa primera de su promoción en el instituto estudiando por las noches a la luz del móvil.

Un mundo de robots

El futuro será de los robots. Quizás –esperemos– no desde un punto de vista distópico, a lo Matrix, pero sí desde uno económico. Los aficionados a la ciencia ficción lo saben desde hace mucho. Los científicos, de otra manera, también.

Hoy, además de ser caros e increíbles juguetes para niños ricos (bueno, y para adultos también) salvan vidas y hasta hacen películas. O algo así.

En unos años, al final, serán más baratos, rápidos y eficientes trabajando. Y aunque nosotros necesitaremos dormir mucho menos que ahora gracias al desarrollo de nuevos medicamentos, y por lo tanto trabajaremos más horas, ellos no necesitarán ni hablar para comunicarse. 
¿Cuento del lobo? Kevin Drum, en un estupendo y largo artículo en Mother Jones, tituladoBienvenidos amos robots, por favor, no nos despidan, vaticina que las máquinas no nos matarán, pero que se quedarán nuestros trabajos. Y antes de lo que pensamos.

Drum reconoce que los científicos llevan alertando de algo así al menos desde 1956 . Y los economistas, seguramente asustando demasiado. Pero puede que esta vez sea la buena. Drum calcula que para el año 2025 ya tendremos «un ordenador con la capacidad de procesamiento del cerebro humano». Y para explicarlo, hace una analogía con la posibilidad de secar el Lago Michigan gota a gota.

LakeMichigan-Final3

La UE, de hecho, le acaba de dar 1.000 millones de euros al científico Henry Markram para que construya un superordenador réplica del cerebro humano. Un proyecto -él lo llama misión- en el que lleva años trabajando años, y que explicó en una célebre Ted Talk en 2009. Una charla en la que explica una de las teorías sobre cómo funciona el cerebro, «creando, construyendo, una visión del universo, y proyectándola como una burbuja alrededor de nosotros».

Karl Smith, el un texto en ForbesInequality In The Robot Future«)  todavía más interesante presenta un escenario diferente. Afirma que la transformación de los robots será mayor incluso que la de la Revolución Industrial. Y anticipa un futuro en el que que según un «puro equilibrio de mercado», los humanos podrían ser menos necesarios que ahora, como pasó con los caballos.

[«When factors of production can no longer earn enough income to support themselves they die off. And, so horses began to die off. In a pure market equilibrium this is exactly what would happen to most humans. They would die off»]. Eso sí, si todo se desarrolla como imagina, las máquinas serán pobres para siempre, y aunque lleguen a ser conscientes de ellos, no podrán cambiarlo. «Our task is to be prepared to handle such a future with grace and kindness, and to above all, ease suffering».

Noah Smith, en The Atlantic, se suma al debate y expone un mundo postcapitalista y sobre todo, desigual: «The End of Labor: How to Protect Workers From the Rise of Robots«.

El suyo es un mundo extraño, con humanos a los que el Estado les da máquinas al cumplir la mayoría de edad para usar o vender. Un mundo en el que hay muchas más pymes y menos trabas burocráticas. «What if, when each citizen turns 18, the government bought him or her a diversified portfolio of equity? Of course, some people would want to sell it immediately, cash out, and party, but this could be prevented with some fairly light paternalism, like temporary «lock-up» provisions. This portfolio of capital ownership would act as an insurance policy for each human worker; if technological improvements reduced the value of that person’s labor, he or she would reap compensating benefits through increased dividends and capital gains».

¿El inicio de un sueño keynesiano? JMK aventuró hace un siglo que hoy en día la gente sólo tendría que trabajar 15 horas por semana y dedicaría el resto de tiempo al ocio. No por casualidad, su biógrafo, Robert Skidelsky, ha escrito recientemente sobre robots y tiempo libre: «The Rise of the Robots«.

Robin Hanson, que ha publicado docenas de posts sobre el tema de los robots en los últimos años, relativiza estos días en su blog en una entrada esencial la fiebre robótica actual, y resume algunos puntos esenciales para el debate y por qué no deberíamos estar tan nerviosos. Todavía.

Izabella Kaminska, bloguera de Alphaville, del Financial Times, lleva meses también escribiendo al respecto (aquí en un texto tras visitar una competición de robots).En su página privada, de hecho, recopiló hace tiempo una cantidad ingente de literatura reciente sobre el tema).

En 1949, The New York Times pidió al legendario Norbert Wiener un artículo sobre las máquinas del futuro cuando éste trabajaba en el MIT. No lo llegó a publicar entonces (el editor se lo rechazó y después a él, en medio de un viaje, le dio pereza organizarse), pero tras haber aparecido el borrador original entre sus papeles, el periódico esta misma semana lo ha rescatado. Y las ideas que esbozaba hace casi 65 años son fantásticas.

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Este post es una versión editada y alargada de la Crítica de Ideas que se ha publicado hoy domingo en Mercados, el suplemento económico del diario El Mundo.