El hombre que mató a Bin Laden, porno y el aburrido empollón de Washington

Casi 20.000 de las 30.000 muertes por arma en EEUU en 2010 fueron suicidios. La tasa ha subido un 12% desde 2003 y es la tercera causa de fallecimiento de jóvenes.

– 40 Of The Most Powerful Photographs Ever Taken

El porno más antiguo del que hay constancia tiene 3.000 años. Y es bi-curious.

Un perfil de Ezra Klein, el chico listo (y aburrido) de Washington.

– «The Shooter«. El hombre que mató a Bin Laden está cabreado.

Relacionados:

– «From SEAL Team Six To Retiring Without Health Insurance«.

– «2-star: SEAL shooter knew he’d lose benefits«

Amor, ch’a nullo amato amar perdona

Amor, ch’al cor gentil ratto s’apprende,
prese costui de la bella persona
che mi fu tolta; e ‘l modo ancor m’offende.

Amor, ch’a nullo amato amar perdona,
mi prese del costui piacer sì forte,
che, come vedi, ancor non m’abbandona.

Amor condusse noi ad una morte.
Caina attende chi a vita ci spense

Dante Alighieri. Infierno, Canto V, 103.

De caraduras líquidos, salarios, diablos en el Vaticano y académicos enfurecidos

Imprescindible entrevista en Jot Down de Javi Gómez al director en España de Change.org Retrato preciso de un proyecto líquido y empoderado.

–  Pablo Simón sobre el brindis al sol del reformismo: «Los rayos que no cesan«.

– A Manel Gozalbo no le gustó el artículo del domingo de Luis Garicano: «Garicano enfurecido, o el populismo académico«.

Domingo Soriano sobre Sowell: «Si sólo quiere leer un libro de economía, que sea como éste«.

– «El diablo en el Vaticano«. Hitchens sobre Benedicto XVI en castellano. En inglés, aquí.

– «Being a journalist is like being an adolescent all your life«. Via Agus Morales.

J. Ignacio Conde Ruiz: «Salarios: competitividad y competencia«.

Lecturas de Domingo

– El 12 de febrero de 2011, Amy Bishop, Neurobióloga de la Universidad de Alabama de 45 años y con cuatro hijos, sacó una pistola durante una reunión de claustro y empezó a disparar contra sus compañeros. Uno a uno. Patrick Radden Keefe, en el New Yorker, desmenuza la historia en una larguísima pieza. «Loaded Gun«.

– John Lee Anderson en Venezuela: «El poder y la torre«. Vía Ramón González Ferriz.  En inglés tiene más fuerza: «Slumlord«.

–  Margaret Sullivan, Public Editor del New York Times: «Keeping Secrets«, sobre el papel de la prensa y los secretos del Gobierno.

– «El abismo griego«, de Mariangela Paone después de un mes en el país.

– George T. Beech «King Egbert and the Naming of England«.

– Fascinante. «Animal spirits. The more we learn about the emotions shared by all mammals, the more we must rethink our own human intelligence».

– Adam Gopnik sobre Galileo Galilei: «Moon Man«.

– Reseña de «The Insurgents: David Petraeus and the Plot to Change the American Way of War«, de Fred Kaplan.

– Ramón Mateos: «Un enfoque analítico de la corrupción«.

– «Hernán Cortés, primer cronista de Indias» Vía Rafael Méndez.

– Simon Kuper: «Why I’ve fallen out of love with football«. Vía Ramón González Ferriz.

– Greg Mankiw: «Give Me Your Tired, Your Poor and Your Economists, too«.

– «El credo de Paul y la filosofía de ‘El Samuelson‘”.

Fracking, minicoches, el ‘sistema Amazon’ y los incansables vampiros de Hacienda

Geopolítica del fracking en EEUU, de Emili Blasco.

Y geopolítica del fraking en EEUU, versión Dakota del Norte, de Javier García Toni.

– ¿Puede un padre alquilar barato un inmueble a sus hijos? Pues poder, puede, pero Hacienda le sacará la sangre. De Daniel Cuñado.

– Cuando Amazon abrió sus instalaciones en Rugeley (Staffordshire, Inglaterra), una antigua ciudad minera venida a menos desde 1990, el pueblo se ilusionó. Hoy, da trabajo a miles de personas. Pero ni los empleados ni las autoridades locales están demasiado contentos. De y vía Sarah O’Connor.

– Bruce Weiner se hizo millonario gracias a los caramelos. Y le gusta coleccionar minicars. Muchos. En serio, muchos.

La escutura (de papel) más increíble que hayáis visto. Via Aurelio Hernández.

Caballos, chorizos, neuróticos y ‘tiranías’ asiáticas

– «La espiral neurótica«. [Los medios están dominados por una necesidad muy peligrosa: hacerse oír cuando sus muchos competidores también están hablando. Esta necesidad ha convertido la exageración, la extremosidad y el exceso en los principales vicios del periodismo.] Via Manel Gozalbo.

– ¿Tiene base la denuncia de Rosell? «Así se miden los parados y los ocupados en España«. Via Belén Carreño.

– «There isn’t enough bread for so many chorizos

Una calculadora para medir la cantidad de carne de caballo que puedes haber comido (en UK). Via José Antonio Navas.

«La libertad debe superar a la tiranía«. Timothy Garton Ash sobre la India.

– Éamon Ó Cléirigh reseña «Hugh Trevor-Roper: The Biography» en la Dublin Review of Books. Enormes ganas de leerla. Via Ramón González Ferriz.

El regreso de Greg Smith

¿Se acuerdan de Greg Smith? ¿No? ¿Ni un poco? Normal, casi nadie lo hace a estas alturas. Les ayudo a refrescar la memoria.

El 14 de marzo del año pasado, Greg Smith se hizo famoso en todo el mundo al escribir una tribuna de opinión en ‘The New York Times’ titulada «Why I Am Leaving Goldman Sachs«.

En un momento se conviertió en el valiente que alzó la voz y dejó Goldman Sachs, harto de los abusos de la compañía. En el directivo con conciencia al que le ponía “enfermo cómo se habla(ba) de timar a los clientes”. El ejecutivo que “honestamente” podía decir que “el ambiente es ahora más tóxico y destructivo que nunca” en Goldman Sachs.

Durante unas horas, unos días, tuvo su momento. Fue el Jerry Maguire de Wall Street. Escribí sobre ello entonces.

En realidad, su historia nunca estuvo muy clara. Más que un ataque repentino de decencia, todo apuntaba a un ataque de rabia por no haber sido valorado como consideraba que debía serlo, por un bonus mucho menos jugoso de lo que esperaba y otras razones menos heroicas.   Y más propensas a la parodia.

Fuera lo que fuera, tal y como llegó, desapareció. Hasta ahora. Porque Greg Smith ha vuelto con un libro debajo del brazo. “Why I Left Goldman Sachs. A Wall Street Story”. Bueno, en realidad el libro salió hace tres meses, pero no se le ha hecho mucho caso fuera de Estados Unidos.

Ayer hablamos de él al inicio de la Brújula de la Economía, en Onda Cero.

Michael Lewis, quizás el periodista económico más imprescindible de los últimos años, ha reseñado la obra en una larga pieza para ‘The New Republic’. Y no deja demasiado bien parado al sudafricano Smith.

La primera pregunta que se hace Lewis, y para lo que no encuentra respuesta en la autobiografía, es por qué Smith se vio en la obligación moral de dejar la compañía, después de 12 años, precisamente en 2012. Porque razones para hacerlo antes tuvo muchas.

Como:
– En 2000, nada más llegar, cuando los análisis de Goldman ayudaron a hinchar la burbuja de Internet
– Cuando Goldman ayudó al Gobierno griego a maquillar sus cuentas en 2001 para engañar a la Unión Europea.
– O cuando estaba “manipulado a las agencias de rating y a los inversores” para expandir el mercado de la subprime en 2004.
– O cuando, en 2006, diseñaban ‘securities’ para que fracasaran (el programa Abacus) y que sus propios traders, apostando contra ellas, se lucraran a costa de los clientes de la firma.

Smith argumenta en el libro que la firma tiene tantos compartimientos estancos que él nunca vio nada ilegal, aunque sí cosas vergonzosas. Lewis se lo cree, y dice que ese es precisamente el problema, pues le quita todo el morbo al libro. Smith no era nadie y no sabe demasiado. Bueno, eso y que tras leer uno se queda sin saber exactamente en qué consistía el formidablemente bien pagado trabajo del nuevo Maguire.

El Smith que sale del libro es un tipo que se quiere demasiado. [“Often he sounds as if he is still trying to impress Lloyd Blankfein and win some big promotion.” ]. Y en las reseñas no sale nada bien parado:

«He has written exactly the sort of book you might expect from an employee of Goldman Sachs: narrowly self-interested, curiously myopic”.

«If say, back in 2004, someone such as Greg Smith had stepped forward and explained to the world what was going on inside Goldman, he might have spared us all a lot of pain and trouble. But today’s insider confessions feel like vain and useless acts»”, escribe Lewis.

Reseñas y comentarios de interés sobre el libro y el caso, en general no demasiado positivas para el autor, han sido publicas en todos los grandes medios:

– El USA Today
– En The Guardian:
–  En The New York Times (muy dura):
–  En The Daily Beast: “The Nine Biggest Revelations in ‘Why I Left Goldman Sachs’”
– En Business Week:
–  También en el mítico 60 minutos, de la CBS.

Smith fue uno de los miles de jóvenes de todo el mundo que acuden a Manhattan tentados por sueldos impensables e instrumentos que apenas conocen, como el propio Michael Lewis (lean El poker del mentiroso). Se hizo rico demasiado joven gracias a los incentivos que luego denostó. Y de golpe vio la luz. Demasiado tarde. Demasiado falso.

«Conmigo no cuenten»

«En mi opinión, los males de España tienen que ver básicamente con una tendencia de los españoles en general a ser muy laxos con ley y su cumplimiento y a la ausencia de un control social de las corruptelas, en particular porque las cometemos todos».

«Si nuestros males no eran producto de nuestras leyes, es ingenuo pensar que por cambiarlas la cosa va a mejorar. Seguramente empeorará».

«En fin, que conmigo no cuenten. Sobre todo para “acabar con la corrupción de un plumazo”. Yo ya sé cómo se acaba con la corrupción de un plumazo. Con otro tipo de corrupción mucho más peligrosa: la de los iluminados».

El texto completo de Tsevan Rabtan, en Jot Down.

Liberalismo cañí, belleza matemática y los unicornios jubilados de Navarro

Vicenç Navarro ve unicornios jubilados, productivos y felices. En Fedea, Jesús Fernández Villaverde le da una colleja… con un post de hace casi tres años. José Luis Ferreira, en su blog, se suma y le da otra Navarro.

– Lluis Orriols escribe hoy sobre «El liberalismo cañí» de las élites conservadoras y el liberalismo light de la población.

– India, ese gran país en el que te pueden detener por darle al botón de «me gusta» a un comentario en Facebook de un amigo y cuya prensa es menos libre que la afgana.

– «Is Scientific Truth Always Beautiful?». A mathematician says the quest for elegance leads too many researchers astray

Lebron James, pese a sus 17 millones de dólares por temporada, no está lo suficientemente bien pagado. Y sin embargo, eso, al final, le hace ‘más rico’.

– Los robots no nos van a quitar el trabajo (por ahora). Pero puede que se lleven nuestros aumentos de sueldo.

Antología sobre la corrupción

En las últimas semanas el tema de la corrupción ha marcado la agenda política, la de los medios de comunicación y las tertulias de radio y televisión.

Se han publicado muchísimos artículos al respecto estos días. He recopilado algunos de ellos en este post.

– Víctor Lapuente: «John Wayne, Salander y España«. (En El País el lunes).

– Víctor Lapuente: «¿Por qué hay tanta corrupción en España?» (En El País hace casi tres años).

– Juan Manuel López Zafra hace un repaso a la literatura académica: «Corrupción y actividad económica«. Con una conclusión: «A mayor cantidad de normas, a mayores restricciones a la libertad, a más control público, más incentivos para corromper». (En El Confidencial).

– Pablo Simón: «Por qué la corrupción política pasará factura esta vez» (En el blog de la Fundación Alternativas en El País)

– Gaspar Ariño Ortiz: «La matriz de la corrupción» (En Expansión hoy).

– Jose Antonio Marina: «Corruptores y colaboracionistas«. (En El Mundo el sábado pasado).

– Luis Garicano. «Redefiniendo las desviaciones hacia abajo«. (En Nada es Gratis).

– Lorenzo Silva: «En connivencia con lo peor«. (En El Mundo, el lunes).

– Lluis Orriols: «Corrupción y guerra de trincheras mediática» (En Eldiario.es la semana pasada).

– Jorge Galindo: «Corrupción, castigo electoral y el papel de la independencia de los medios» (En Politikon).

– Lorenzo Bernaldo de Quirós: «La economía de la corrupción«. (En Mercados, de El Mundo, el domingo 27 de enero).

– Antonio España: «Limitando la política limitamos la corrupción» (En El Confidencial, ayer).

– Manuel Conthe: «La Corona y el Bundesbank«. (En Expansión ayer).

– Joaquín Estefanía: «Ningún hombre es una isla«. (En El País, el lunes).

– Joaquim Bosch: «Los establos de la corrupción«. (En Publico.es hoy)

– Fernando del Pino Calvo-Sotelo: «Corrupción sistémica«. (En Expansión la semana pasada).

ACTUALIZACIÓN

Uno que se me había pasado y que me envían. «José Antonio Gómez Yáñez y César Molinas: «Qué hacer con la corrupción» (En El País el 22 de enero).